AL BERKOWITZ – A Long Hereafter. Nothing Beyond (2013)

Cuando Cthulhu me pasó este disco con un escueto post-it en el que ponía «si no te gusta esto eres una poser«, sinceramente no supe que pensar. Entre el enfado propio de quien no gusta de tener apetencias tan supuestamente aparentes (y menos para un adorador de Satanás como el coordinador de la web) y la excitación propia de masajear entre mis manos el trabajo de una banda desconocida para una servidora (gracias a la banda por mandarnos el álbum, por cierto) me enfrenté a la escucha de A Long Hereafter. Nothing Beyond (2013, Temple Records/Taliban Music), segundo largo de este trío madrileño grabado en los insignes estudios de Paco Loco en el Puerto de Santa María, lo que ya me indicaba que muy probablemente lo que iba a experimentar sería de mi agrado. Y es que por sus estudios han pasado algunas de mis bandas preferidas, de Nuevo Catecismo Católico a Manta Ray pasando por Nacho Vegas o Sr Chinarro, hecho que me hizo afrontar el disco de Al Berkowitz con cierta serenidad, una vez alejados los temores de que Cthulhu me estuviera gastando una broma pesada.

Y a pesar de todo lo expuesto me llevé una enorme y grata impresión, pues aunque lejos de pilotar todos los referentes de los que bebe el trabajo de los madrileños (porque muchos de ellos me pillan lejos cronológicamente y a desmano) su escucha supone simplemente una delicia para los sentidos. Con un sonido de 10 y una clase capaz de tirarte de espaldas Al Berkowitz han facturado una obra delicada, preciosista en su concreción y compositivamente excelsa que remite tanto al folk como al krautrock, al gran pop luminoso de antaño como al progresivo de corte más intimista. Liderados por el vocalista y multiinstrumentista Ignacio Simón (que también se ha encargado de la producción) los 12 cortes que componen el álbum transmiten una sensacional mezcla de luz y melancolía que lejos de quedarse en un grisáceo punto intermedio pintan de colores pastel un  paisaje sonoro y emocional del que no querrás salir jamás. Un inmenso caleidoscopio de sonoridades e influencias alimentan A Long Hereafter. Nothing Beyond, entre los que servidora (que ya avisa no es una experta en estas lides) intuyó a los Beach Boys, Nick Drake, 13th Floor Elevators, Brian Eno o Can. Estamos, como veis, ante un tremebundo maelstrom de afluentes, en un principio demasiados para dar forma a un curso fluvial coherente pero que os aseguro se integran acojonantemente bien merced al talento de estos tres musicazos y a unas composiciones con todo el discurrir orgánico de quien tiene las ideas bien claras. Facturado a la vieja usanza en dos partes diferenciadas (caras A y B del vinilo en su día), A Long Hereafter despliega todo el intimismo del que son capaces Al Berkowitz, mientras que en Nothing Beyond surge una mayor carga energética post-punk y guiños nada velados a la electrónica, de tal modo que si en el comienzo hay temas como You And I que suenan a Nick Drake o Magical Cynical a la mejor época de McCartney, en el segundo acto aparece la mano de Talk Talk en Father, I Think I Was Wrong o de Talking Heads en Apprenticeship And Attitude, amen de un saludo al experimentalismo plácido de Radiohead. Casi nada, ¿verdad? Pues por encima de todo este batiburrillo a priori imposible sobrevuela la gran virtud de este discazo, el conseguir integrar todo esto en un todo coherente y superlativo, una de las más gratas sorpresas que el rock (pop?) estatal nos ha regalado en lo que vamos de año. Rendida a sus pies.

Puedes escuchar y descargar libremente el disco de Al Berkowitz a través de su Bandcamp. PINCHA AQUÍ.

 

Reseña escrita febrilmente por Yelena Rossini.