BEATEN TO DEATH – Dødsfest! (2013)

Siempre he afirmado que uno de los grandes problemas del ser humano es que se toma demasiado en serio, algo que se refleja en el arte mediante toneladas de libros, películas y discos dedicados a intentar profundizar en los grandes dilemas y vicisitudes de la existencia y que, en realidad, no son más que gilipolleces pergreñadas y disfrutadas por gente con el estómago lleno, demasiado tiempo libre y muy poco sentido del humor. El Metal Extremo tampoco se salva de esta plaga, siendo legión las bandas entregadas a la trascendentalidad sonora, el nihilismo de joven occidental aburrido y el esputo afectado contra el sistema, dejando muy poco espacio para la sonrisa o la aventura en tan encorsetado sistema lírico y estético. Esto último no acarrearía mayores problemas, ya hemos quedado que ninguno lo es o no tan grave, si no fuera porque hablamos de un género ya maduro tras sus tres décadas de existencia y que se encuentra en la encrucijada entre morir e ir al Infierno junto al Rock o seguir reinventándose para seguir en la brecha. Muchas son las bandas que han decidido la segunda opción, la más difícil y arriesgada puesto que muchas veces se encuentran con la oposición de una base de fans demasiado conservadora para digerir los cambios y que se ampara en conceptos tan etéreos como la pureza o más terrenales pero igualmente reaccionarios como la tradición. Hablamos de formaciones como Blut Aus Nord, Altar Of Plagues, Pig Destroyer, Cattle Decapitation, Krallice u Oranssi Pazuzu, heterogéneo y excelso grupo en el que desde hoy hay que incluir a los noruegos Beaten To Death.

Con un par de sus miembros provenientes de bandas tan molonas como Tsjuder y She Said Destroy, el quinteto de Oslo viene con su segundo largo Dødsfest! (2013, Mas-Kina Recordings) para dinamitar convencionalismos y cervicales mientras hacen una sana labor de descojone de todo lo que les rodea. Que nadie se lleve a engaño porque estamos ante un álbum que es como una puñetera apisonadora sonora, pero que gracias a su nula pretenciosidad y a su total y desvergonzada apertura de miras deviene en uno de los trabajos más innovadores que el Grindcore haya dado en mucho tiempo. ¿No había comentado que estos tíos hacen Grindcore? Pues sí, 12 puñaladas ventiladas en 19 minutos con más ideas en su interior que un doble LP de Death Metal Progresivo, pero sin ninguno de sus vicios. Grabado en directo desde su local de ensayo (lo cual es más “true” que una tormenta de hachas), Dødsfest! hace suyos cuantos libros de estilo se le ponen por delante, creando un maelstrom donde hay lugar para el Grindcore, el Black Metal, el Death Metal, el Metalcore y el Post-Hardcore, además de exhibir un gancho de cojones y unas inverosímiles melodías que te dejarán roto y fascinado a partes iguales. Todos los géneros mencionados antes aparecen perfectamente integrados en el torbellino creativo de Beaten To Death, que además son capaces tanto de escupirlos a velocidades de infarto como golpearte con ellos en pausados mazazos guiados por el gargantuesco bajo del señor MikaDøv, Døvere, Død (que viene a significar “Sordo, Más Sordo, Muerto”) ejemplifica como pocos cortes la habilidad de estos cabrones para asesinar mediante tempos lentos, amén de ser un temón como la copa de un pino, y que convive sin problemas con misiles ultravitaminados como el single The Egg Thrower y sus breakdowns de órdago. Pero si de verdad hay unas estrellas aquí esos son los riffs de la dupla Martin/Tommy, alcanzando la excelencia surrealista en cortes como True Norwegian Internet Metal Warrior (un título fantabuloso), Nazi Slippers o la muy post-hardcoreta The Flesh Prince With Swell Hair (otro título tremendo). Me consta que Dødsfest! no ha gustado nada al sector más “ortodoxo” del Grindcore (que exista este sector ya indica que algo va terriblemente mal…), y puedo entender que una obra como ésta no sea para todas las tragaderas, pero con ella Beaten To Death no han hecho sino moldear la esencia pura de un género que como pocos en el Metal Extremo ejemplifican la total indiferencia frente a las normas. Toda una oda al anarquismo como arma para ganar una revolución que se escribirá con trazos frenéticos y sonoras carcajadas.

Beaten To Death han llevado el Grindcore a un nuevo nivel de surrealista excelencia con Dødsfest!, crudo y multirreferencial ejercicio de demencia que hace saltar por los aires cuantos convencionalismos y prejuicios se le ponen por delante. Y es que dudo mucho que este año vayas a escuchar 20 minutos más salvajes, libres y adictivos como los que ha vomitado este quinteto noruego entre risas. Putos genios.

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Reseña invocada por CTHULHU.