BLIZARO – Cornucopia della Morte (2016)

IVR056 BLIZARO - Cornucopia della Morte

NotasWeb9,2

“Solía escribir como una vía de escape. No hay escape posible. Soy sólo yo enviando mi voz a la oscuridad, esperando un eco.”

Laird Barron

Hay pocos héroes del Metal underground a la altura de John Gallo, incansable fanático del Dios del Riff que lleva todo el siglo XXI pariendo trabajos de una calidad superlativa. Ya sea con Orodruin, Crucifist o su proyecto más especial, Blizaro, el universo creativo del de Nueva York (el estado, no la ciudad) es una fabulosa amalgama de Heavy Metal, Doom y el horror fílmico de los 70 y 80, y aunque su mirada generalmente se vuelve al pasado la manera con que amalgama los diferentes elementos citados hacen de su propuesta algo tremendamente personal y adictivo. Hemos tenido que esperar seis años a que decidiera poner a Blizaro otra vez en el mapa, y las expectativas eran máximas habida cuenta de lo fabuloso de su debut City Of The Living Nightmare (2010, Razorback Recordings), pero por fin podemos tener en nuestras manos Cornucopia della Morte (2016, I, Voidhanger Records)  para mayor gloria de los poderes oscuros y nuestra incansable sed de abominables artefactos sonoros, y en la que el estadounidense viene acompañado del bajista Mark Rapone y el batería Mike Waske (Orodruin, Crucifist).

Cornucopia della Morte se mantiene fiel a los preceptos de City Of The Living Nightmare, especialmente en lo tocante a la obsesión de John Gallo por las oscuras sonoridades europeas y sus inagotables potencialidades. Bebiendo del Doom ortodoxo de Reverend Bizarre, la épica de Candlemass, la psicodelia rocosa del genio Paul Chain y el horror fílmico-sonoro de Goblin, Blizaro nos regalan con su segundo disco un tremebundo viaje a caballo entre los 70 y los 80 pero que de alguna manera se siente atemporal de la mano de un músico cuyo estado de gracia es simplemente escandaloso. Nemesis copa la primera parte del álbum, un corte dividido en cuatro movimientos que nos regala alguno de los riffs más jodidamente inspirados que vayas a escuchar este año, especialmente en su acto final Altered State. Pero es en su discurrir y la aparición estelar de los sintetizadores cuando la obra agarra la excelencia con las dos manos, elevando un altar al legado de los intocables Goblin y Paul Chain en lo que es una declaración de amor puro por las sonoridades más tenebrosas que jamás salieron de Italia. Con Giallo gozamos de uno de los puntos álgidos del álbum, que haciendo honor a su nombre nos sumerge en el genial subgénero fílmico transalpino que tantas alegrías nos diera de la mano de Dario Argento y Mario Bava. Una puñetera joya instrumental donde sintes y riffs estratosféricos se confabulan para mandarte de una patada al rincón más tenebroso del cosmos, y donde por enésima vez le damos las gracias a Satán por haber creado una banda tan gloriosa e influyente como Goblin. Frozen Awakening y Voyage to Hell (ésta última una versión de sus idolatradoa Paul Chain Violet Theatre) son dos pepinazos sabbathicos con toda la épica escandinava propia de las huestes de Leif Edling, Doom en toda su gloria purista y que hará las delicias de los amantes de las cervicales rotas, genial calentamiento para un final apoteósico de la mano de The Staircase y Stygian Gate. La primera arranca con todas las bendiciones de Claudio Simonetti para ir abriéndose a una labor guitarrera de aúpa y acabar conformando otro corte redondo ante el que sólo cabe quitarse el sombrero y mostrar bajo él una palpitante masa encefálica. Respecto al segundo estamos ante otro de los negros altares de Cornucopia della Morte, el pacto herético y definitivo entre las dos fuentes referenciales de John Gallo y el tema que quiero que suene en mi funeral. Simplemente uno de los cortes más gloriosos que he escuchado en años. Ninguna pega se le puede poner a una obra tan jodidamente redonda, inspirada y adictiva como ésta, y tan sólo nos queda escucharla incansablemente hasta morir y desearle a John Gallo muchos años más enarbolando la bandera del Horror Doom. A sus pies.

blizaro

Cornucopia della Morte marca el esperadísimo regreso de Blizaro y lo hace por todo lo alto, dejándonos de nuevo la boca abierta con su genial amalgama de Doom y horror fílmico en un álbum que hace suyo el legado de Candlemass, Reverend Bizarre, Paul Chain y Goblin. Uno de los discos más adictivos y fascinantes que vayas a escuchar en mucho tiempo y que nos recuerda por qué John Gallo es uno de los grandes héroes del Metal underground estadounidense. Enorme.

Reseña invocada por CTHULHU.