BLOCKHEADS – This World Is Dead (2013)

Puede que a muchos el nombre de Blockheads no les suene ni remotamente, pero se trata de una de las formaciones de Grindcore más longevas del panorama internacional con una carrera que el año que viene cumplirá la friolera de 25 años de existencia. A pesar de ello la banda gala siempre se ha movido por los terrenos del más puro underground, y aunque han compartido escenario con titanes de la talla de Entombed, Carcass, Napalm Death, Obituary o Nasum, ninguno de sus cuatro larga duraciones han trascendido más allá de las fronteras de la escena subterránea. Con This World Is Dead el cuarteto formado por Erik (bajo, voces), Nico (batería, voces), Fred (guitarra, voces) y Xav (voz) regresan para acabar con esta dinámica, editando a través de la todopoderosa Relapse Records y con una colección de misiles sonoros simplemente incontestable.

 

Teniendo en cuenta estos datos no es de extrañar que This World Is Dead sea toda una oda al grindcore primigenio, esa bestia de quinta marcha puesta y guiños al crust que tan grande hizo a Napalm Death o Extreme Noise Terror, probablemente los dos grandes referentes de Blockheads. Los 25 cortes que componen el álbum son una sucesión inmisericorde de agresividad, bilis y brillantez compositiva cuyo único punto negro son los casi 40 minutos de metraje que alcanzan, no tanto porque haya momentos de bajón (no hay ni un tema malo, os lo aseguro) sino porque en un trabajo de estas características puede provocar derrames cerebrales e infartos de miocardio a los oyentes que se lo traguen de una tacada. Lo que por otro lado seguro no les importa una mierda a estos cuatro franceses cuya única misión es rugir contra el estado actual del mundo, que por si no te habías dado cuenta es una letrina borboteante de egoísmo, miseria y mediocridad. Haciendo suya esa máxima de que sonreír y cantarle a las flores en estos días es ser cómplice indirecto de la barbarie que nos rodea, Blockheads aprietan puños y enseñan los colmillos para crear un alegato que no puede ser ignorado por su violencia, único recurso válido cuando uno se enfrenta a un enemigo con la moral de un cerdo y la agresividad de una hiena (mal que les pese a los neo-hippies de acampadas y aplausos silenciosos). Para armar su ofensiva This World Is Dead hace suyas herramientas del Manual de Cocina del Metalero Extremo tales como la ametralladora percutiva, el riff demoledor de murallas (en este caso con no pocos guiños a la gordura sueca) o una síntesis compositiva que hace que los cortes sean lo más parecido a sufrir una lluvia de escupitajos flemosos y virulentos en plena cara. Temas como Sell Your Flesh y sus 16 segundos de metraje nos remontan a la gloriosa primera época de Napalm Death, a la que también rinden pleitesía en vómitos maravillosos como Famine, Pro-Life es puro hardcore obeso y cabrón, y los sorprendentes 7 minutos finales de Trail Of The Dead evocan a aquellos Obituary de leyenda que no necesitaban poner las revoluciones al máximo para pulverizarte todos los huesos del cuerpo. Retazos de un ultimátum doloroso por real, enmienda a la totalidad de nuestra especie y, de paso, el primer gran disco que el género nos regala en este año 2013.

This World Is Dead es la demostración de que el viejo grito sigue vigente a la fuerza, la misma que los de arriba utilizan para mantener todo como siempre. Con él Blockheads escapan de su posición de injusto ostracismo abriéndose paso a puñetazos, dentelladas y una colección de temas demoledora, reivindicación del Grindcore como expresión pura y sin adulterar del compromiso, la honestidad y el odio. Sobre todo del odio.

BUY IT!!! (Relapse Records)

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Reseña invocada por CTHULHU.