BLOOD, SWEAT + VINYL: DIY IN THE 21ST CENTURY de Kenneth Thomas (2011)

 


El documental de música que muchos estábamos esperando, nuestro gran documento generacional. Blood, Sweat + Vinyl es una mirada en profundidad a ese universo englobado bajo la imprecisa etiqueta de post-metal y que incluye algunas de las bandas más importantes que la música ha dado en las dos últimas décadas. Recogiendo 5 años de trabajo del director Kenneth Thomas, el documental va mucho más allá y centra su mirada en la filosofía Do It Yourself que mueve a dichas formaciones, un ideal que escupe en la concepción del arte como un producto de consumo y que, alejándose de la gran industria, articula la música como inseparable de otras disciplinas, en especial la creación audiovisual y el diseño gráfico. Para ello analiza tres de los sellos fundamentales dentro de la escena: Hydra Head (capitaneado por Aaron Turner de Isis), Neurot Recordings (cuartel general de Neurosis a través de Steve Von Till y Scott Kelly) y el ecléctico Constellation (hogar de los desaparecidos Godspeed You! Black Emperor y de su actual reencarnación Thee Silver Mt Zion Memorial Orchestra).

Poco se puede decir que no se haya dicho ya de los todopoderosos Isis, probablemente la banda más influyente de la escena, merced a clásicos modernos como Oceanic, Celestial o Panopticon. A través de una propuesta capaz de golpear con todo el músculo de la tectónica desatada a la par que sumergirte en evocadores pasajes de belleza ultramundana, el quinteto son la precisión matemática cuando se introduce en el proceso creativo, una máquina de relojería perfecta cuyo único fin es demostrate que existe la vida en otros planetas, y efectivamente es mucho más inteligente que nosotros. Su líder y cabeza visible, Aaron Turner, también lo es del imprescindible sello californiano Hydra Head, que sin necesidad de contratos y con la confianza y el respeto por la música como principales valedores de su nombre ha reunido bajo su bandera a algunas de las bandas más importantes del siglo XXI. A través de entrevistas y maravillosos directos conoceremos más a fondo a formaciones como los Jesu del dios Justin Broadrick, degustaremos el sabor agridulce de la fama con Cave In y, por supuesto, veremos el genuino engranaje que mueve la maquinaria de los citados Isis.


Tras ello le llega el turno a la que en mi opinión es una de las bandas más grandes e influyentes que jamás nos haya regalado la música: Neurosis. Repasar su discografía es postrarse ante una sucesión de obras maestras sin igual, en continuo cambio y evolución, con la libertad creativa más absoluta como bandera. Souls At Zero, Enemy Of The Sun, Through Silver In Blood, Times Of Grace, A Sun That Never Sets… Pocas, muy pocas bandas en la historia pueden alardear de unos títulos a ese nivel. De la mano de dos de sus más notorias cabezas pensantes, Steve Von Till y Scott Kelly, descubriremos que todos los beneficios que generan Neurosis (que a pesar de su condición underground supongo que no serán pequeños) son reinvertidos en su totalidad en apoyar a bandas editando sus discos con Neurot Recordings. Renunciar a vivir de tu música para hacerlo por ella, una lección de integridad y principios que supone todo un rayo de esperanza en este mundo de individualismo e intereses. Repasaremos también algunas de las formaciones más importantes del sello afincado en Idaho, muy diferentes entre sí pero con la misma concepción de la música y el proceso creativo: los gigantes del hardcore Converge, los legendarios Oxbow, los apocalípticos A Storm Of Light o los inclasificables Grails


Y para terminar fijamos la mirada hacia el norte, a la fría Montreal, lugar donde se ubica la sede de Constellation, la “rarita” de la familia. Un sello mucho más enfocado al indie que al metal y que fue hogar en su día de los añorados Godspeed You! Black Emperor, ahora reconvertidos en los sorprendentes Thee Silver Mt Zion Memorial Orchestra. Con un discurso político más abiertamente izquierdista y los ecos del movimiento hippie todavía resonando en sus cabezas (aunque lo nieguen), en la propuesta de los canadienses se dan la mano el folk, el ambient, el rock progresivo… todo ello con el claro objetivo de arrancarse cualquier corsé estilístico que pueda endosárseles. Despojándose del peso que supone arrastrar el cuerpo (¿muerto?) del post-rock, las bandas de Constellation miran al futuro con valentía y principios a prueba de bombas. Buenos ejemplos de ello son las propuestas de inclasificables combos como Evangelista o los enormes Do May Say Think, que demuestran que el rock y el pop independientes no se mueven al son de los dictados de Pitchfork.


En resumidas cuentas estamos ante un documental imprescindible para todo aquel que quiera saber donde reside el corazón de la autenticidad en la música del siglo XXI. Un golpe en la mesa y la declaración de que la filosofía DIY sigue igual de viva que hace tres décadas. NUESTRO GRAN DOCUMENTAL GENERACIONAL

“A veces sientes que es una batalla por tu alma. Tienes que hacer estas cosas por tu alma, y si no las haces lo pagas con ella” – Steve Von Till (Neurosis)