CHRISTIAN MISTRESS – To Your Death (2015)

 

“3.20 Y al final, cuando todo haya acabado y el juego esté perdido, apela al Nombre de LUCIFER”

Lucifer en Guerra – Robert  DeGrimston (Iglesia del Juicio Final & El Proceso)

El quinteto estadounidense Christian Mistress siempre ha sido un pequeño rara avis dentro del panorama metálico actual, principalmente por una propuesta que se alejaba de las apariencias y la moda imperante para labrar su propio camino y rendir tributo a sus propios referentes estilísticos. Mientras que la mayoría de bandas metálicas con fémina al frente abrazan el setenterismo hippie/ocultista, los de Portland destacan por su amor incondicional tanto a la NWOBHM como al Punk, de tal modo que discazos de la talla de Possession o Agony & Opium se presentaban como la genial amalgama entre Thin Lizzy, los primeros Iron Maiden y combos punk de culto como los noruegos Life… But How To Live It? Y si bien es cierto que el ocultismo y su simbología siempre han estado muy presentes, el tratamiento que de ellos hacen Christian Mistress se engloba más en la línea provocadora/festiva del Heavy Metal que en la (supuesta) militancia esotérica de otros compañeros de viaje. Un necesario soplo de aire fresco ante la excesiva sesudez que inunda el Metal underground actual y que tiene su gloriosa continuación en To Your Death (2015, Relapse Records), otro disco excelso que nos muestra a unos Christian Mistress más heavys que nunca.

Y es que estamos ante el que es el trabajo más metálico de la banda hasta la fecha, todo un festín de guitarras pirotécnicas, cabalgadas e himnos de un gancho irresistible, pero con la contrapartida justa de visceralidad Punk para que la cosa no se descontrole. A ello ayuda la seductora voz de Christine Davis, oscuro terciopelo cuyos estribillos se te quedarán grabados a fuego en la cabeza mucho tiempo después de haberlos escuchado, y que sin duda es uno de los activos principales de la banda. El otro pilar sobre el que To Your Death se alza hacia la excelencia es la dupla de guitarristas compuesta por Tim Diedrich y Oscar Sparbel, cuyo juego de guitarras dobladas nos recuerda a parejas míticas como Brian Robertson y Scott Gorham de Thin Lizzy o Murray y Smith de Iron Maiden, cabalgadas grandiosas incluidas. Ahí están temazos como Stronger Than Blood, Neon, No Place, el single Open Road o la final y estratosférica III para abrasarte con unos solos de guitarra de escándalo y unas dinámicas irresistibles reminiscentes de la época dorada del Heavy Metal. Más redondos que nunca, las influencias de Life… But How To Live It? están ahora en un segundo plano, pero afloran cuando los de Portland encaran medios tiempos como Lone Wild donde los paralelismos entre Christine Davis y la gran Katja Benneche se hacen más evidentes. Ultimate Freedom es una de las joyas del disco, con la interpretación vocal más pasional que le recuerdo a la señorita Davis y unas guitarras de infarto, pura épica metálica para alzar el puño al cielo y estremecerse mientras la estadounidense le grita a esa farsa que es la libertad en la sociedad occidental: “Repentinamente soy libre/ libre para perseguir esos fantasmas/ alrededor de la máquina infernal”. En muchos aspectos Christian Mistress se acercan a los terrenos de leyendas ocultas como Slough Feg (a quienes les une su amor por Iron Maiden y Thin Lizzy), que durante más de dos décadas han defendido una manera diferente de acercarse al Heavy Metal y cuya excelsa discografía es uno de los tesoros mejor guardados de los EEUU.

Pero por encima de todo el gran valor de un disco como To Your Death, y de una banda como Christian Mistress, es su capacidad para rescatar los sonidos clásicos e imbuirlos de una personalidad propia y actual, si acaso lo único que se puede hacer ya con tamaño legado, pero cuyo mérito es admirable y les aúpa varios cuerpos por encima de la legión sin alma del “corta/pega” setentero y ochentero. Es esta personalidad, este fuego fruto del amor incondicional y honrado por el género, el que unido al enorme talento de los estadounidenses les convierten en una de las mejores bandas de su generación, y un ejemplo a seguir para todas aquellas bandas que quieren mantener viva la llama del Heavy Metal sin acabar convirtiéndola en una parodia de sí misma.

No se que recepción tendrá una propuesta que se antoja demasiado Heavy para los punks y demasiado cruda para los metalheads clásicos, pero más allá de ello nos encontramos ante uno de los discos del año y un ejemplo soberbio de la atemporalidad del Rock parido con alma, pelotas y ovarios.

 

Reseña invocada por CTHULHU.