CHTHE’ILIST – Le Dernier Crépuscule (2016)

chthe'listcover

NotasWeb9,2

La muerte es misericordiosa, ya que de ella no hay retorno; pero para aquel que regresa de las cámaras más profundas de la noche, extraviado y consciente, no vuelve a haber paz

Hipnos – H.P. Lovecraft

El comienzo de 2016 ha sido aciago para muchas bandas de Death Metal, pues el debut de los canadienses Chthe’ilist dejó casi resuelta la competición de “disco del año” dentro del género a falta de once meses por terminar el plazo. Y no han necesitado los de Quebec más que recuperar su demoledora demo Amechth’ntaas’m’rriachth, seguir construyendo alrededor de sus pilares maestros y fichar por el sello de metal más alucinante del planeta, Profound Lore Records, para barrer con buena parte de sus rivales y enviarlos de una patada a alguna insondable dimensión regida por todopoderosas y babeantes entidades cósmicas. Para los que no sepan de qué va la película, aclarar que Chthe’ilist son un dúo de Longueuil (Quebec) compuesto por Philippe Tougas (Voz, guitarra, bajo y sintes) y Philippe Boucher (batería, también en los ultratécnicos Beyond Creation), apoyados desde 2013 por el guitarrista y bajista Claude Leduc, y cuyas principales influencias son las grandes bandas finlandesas de Death Metal de los 90, H.P. Lovecraft y el videojuego The Legend Of Zelda. Ahí es nada.

Le Dernier Crépuscule se aúpa sobre el todopoderoso triunvirato finlandés formado por Slumber of Sullen Eyes de Demigod, Psychostasia de Adramelech y el inmenso Nespithe de Demilich, tres discos esenciales para todo amante del Death Metal y que fascinaron a la escena internacional por su peculiar manera de interpretar el género a base de estructuras intrincadas, melodías exóticas y líricas (en el caso de Demilich, la gran banda de culto del Death Metal finlandés) preñadas de aterradora abstracción cósmica. Es de agradecer que en un momento como el actual en el que se corre el peligro de ser devorados por el terremoto de densidad ruidista cuyo epicentro se encuentra en bandas como Portal, todavía haya bandas capaces de reivindicar las raíces clásicas del género, actualizarlas y demostrar que se pueden crear atmósferas gargantuescas y al mismo tiempo distinguir los instrumentos que se están tocando. Sólo ese comienzo (tras la intro de rigor) a través de Into The Vaults Of Ingurgitating Obscurity con Philippe Tougas bramando y croando sobre una base sonora más densa que el semen de Cthulhu ya merece cien genuflexiones frente al altar lovecraftiano más cercano, pero es que estamos ante un trabajo donde cada tema es un hit de demente gloria primigenia y cada riff un sopapo de pura tectónica. He citado al señor Tougas y sería un crimen no ensalzar su labor vocal en Le Dernier Crépuscule, toda una colección de guturales extradimensionales, croares de batracio vigoréxico y cánticos desde alguna basílica construida en honor al Maligno, y que son la guinda a un disco que aunque cimentado sobre una base compacta de puro gordor guitarrero muestra toda una miríada de recursos y matices que hace que sus más de 50 minutos se te pasen literalmente volando. Otro de los puntos álgidos del álbum es su capacidad para combinar técnica ultraterrena, brutalidad y gancho de una manera pasmosa, como así demuestran atropellos de la talla de Scriptures Of The Typhlodians capaces de triturarte las cervicales con sus riffs monolíticos y sus ambientaciones espaciales (entendido el espacio como el hogar de ignominiosas entidades borboteantes). Pero es que además de todo lo dicho el trío despliega con orgullo el tan olvidado recurso del solo, afinado en estándar como mandan los cánones, y que en Vecoiitn’aphnaat’smaala es como escuchar a un Azathoth que ha cambiado su flauta por una guitarra de flecha, sin olvidar un bajo que en The Voices From Beneath The Well te deja simplemente pasmado a base de reinventar el legado de los nunca suficientemente reconocidos Cynic. Y por encima de todas estas virtudes está la capacidad de Chthe’ilist de actualizar uno de los legados más fascinantes dentro de la familia del Death Metal, el de la rama finlandesa, cuya fugacidad derivada de las cortas carreras de sus bandas nos dejó huérfanos de músicos que desarrollaran sus postulados, y que afortunadamente en manos de estos canadienses vuelve a ponerse sobre la primera plana del gran tablero metálico internacional. Bravo, hurra y fhtagn!

chtheilist

Le Dernier Crépuscule recupera la vía finlandesa hacia el Death Metal que encumbró en los 90 a bandas de puro culto como Demilich o Demigod, la actualiza sobre una base de contundencia y tecnicismo sobrehumano y por el camino nos regala el más firme contendiente a disco del año en su género. Con tamaño debut bajo el brazo los canadienses Chthe’ilist no sólo nos han dejado sorprendidos y sodomizados, sino que auguran un futuro lleno de guantazos tectónicos, ambientaciones subyugadoras y vórtices a otras dimensiones de geometrías no euclidianas. Brutos de cojones.

Reseña invocada por CTHULHU