CONVERGE – All We Love We Leave Behind (2012)

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En un año marcado por los lanzamientos de los grandes pesos pesados de diversos géneros pocos discos han sido tan esperados como el octavo LP de los titanes del hardcore Converge. Una de las bandas más importantes de los últimos 15 años, creadores de un clásico inmortal del nuevo milenio como lo fue Jane Doe (2001, Equal Vision) y poseedores de una discografía abonada a la excelencia, sin ellos sería imposible comprender el moderno maridaje entre el hardcore y la contundencia metálica. Más de dos décadas de carrera en la que algunos de sus miembros han trascendido los límites de la banda para convertirse en piezas clave de la escena underground, caso del pluriempleado y talentoso productor Kurt Ballou o el muy apreciado por sus diseños gráficos Jacob Bannon. Su incesante creatividad les ha hecho además participar en numerosos proyectos paralelos y actos asociados de un enorme nivel, como All Pigs Must Die, Doomriders, Old Man Gloom o United Nations, siempre en busca de nuevos terrenos por explorar y sin ceñirse a ningún corsé estilístico. Tres años después del monumental Axe To Fall (2009, Epitaph/Deathwish) y de haber salido airosos de split con los todopoderosos Napalm Death este mismo año, el cuarteto de Massachussets retorna para sacar brillo a sus galones con All We Love We Leave Behind (2012, Deathwish).

Si en Axe To Fall el cuarteto llevaba el concepto de “colaboraciones” al extremo invitando a la fiesta a colegas de Neurosis,  Genghis Tron, Disfear, Cave In o The Red Chord, en AWLWLB nos encontramos con unos Converge sin compañeros de viaje, a pecho descubierto y desechando cualquier artificio de producción para entregar su esencia destilada, esa que les ha convertido en una de las primeras bandas referenciales del siglo XXI. Y es que una de las características más importantes de los estadounidenses es que independientemente de sus experimentaciones, del mayor o menor peso que puedan añadirle a su vertiente metálica o de cualquier otro recurso puntual, su música siempre suena a Converge, y hablar de Converge es hacerlo de hardcore. Por si había dudas ahí tenemos misilazos de la talla de Trespasses, Tender Abuse o Sparrow’s Fall, hardcore punk de manual pero con esa dosis extra de contundencia y mala hostia que sólo saben imprimir los de Salem. Temas de un frenetismo y caos colérico capaces de saltarte todos los dientes de la boca y que harán las delicias de los amantes de los buenos viejos tiempos cuando bandas como Negative Approach acojonaban a la sociedad estadounidense más conservadora. Otro de las características que han marcado la carrera del cuarteto es su habilidad para sonar siempre a ellos mismos pero siendo capaces de reinventarse en cada trabajo, un hecho que habla de la coherencia con que siempre han afrontado su arte. AWLWLB no es una excepción a esa norma, y es imposible no enarcar una ceja ante el inicio a lo Ramones de Vicious Mouse o frente al guiño post-metalero de Coral Blue. Ésta última, además, nos demuestra que Jacob Bannon es algo más que una máquina humana de parir berridos sorprendiendo con una de las interpretaciones más intimistas que haya realizado jamás. Por su parte Kurt Ballou nos recuerda a todos que antes que productor es uno de los guitarristas más talentosos e imaginativos de su generación, con un arsenal de recursos simplemente apabullante en el que hay sitio para la velocidad, el músculo metálico, los escorzos más inverosímiles imaginables e incluso guiños a géneros tan alejados aparentemente de su terreno como el blues. Para hacer la ola es lo que el angelito despliega en cortes como All We Love We Leave Behind o Sadness Come Home, todo un ejercicio de deconstrucción de la figura de guitar hero. Y si no teníais suficiente dinamismo y transversalidad, pues ahí está el éxtasis emocional de la citada All We Love We Leave Behind o el cierre a ritmo de apisonadora sludge que es Predatory Glow. 38 minutos impagables con los que recrearse como con una herida en la boca, y que nos vuelven a hacer dar gracias a Satán por ser contemporáneos de Converge, simplemente una de las bandas más grandes que jamás haya parido el extremismo sonoro.

Más allá de las inútiles comparaciones con Jane Doe (aquel es intocable por lo que supuso, por su momento, por su trascendencia), AWLWLB es uno de los trabajos más redondos, feroces e intensos de la excelsa discografía de Converge, y de lo mejor que vas a escuchar este año. Con eso me vale. Nos debería valer.

 

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Reseña invocada por Cthulhu.