CROWHURST and GAVIN BRYARS present: Incoherent American Narrative (2020)

PROPHECY PRODUCTIONS

Cuando el ‘ambient’ se ejecuta perfectamente produce el resultado deseado: el tiempo se vuelve elástico y maleable

DAVID TOOP – Océano de sonido

2020 ha arrancado sin prisa, y a excepción de algún brote verde (me viene ahora a la cabeza el excepcional We Can’t Be Found de Algiers) parece que se está guardando sus mejores cartas para más adelante. Pero si uno sabe rascar la superficie y dirigir la mirada hacia el sitio correcto siempre se pueden encontrar extrañas joyas de un valor incalculable, como esta colaboración entre dos talentos a priori muy diferentes. Todo comienza en 2017 cuando el estadounidense Jay Gambit, alma mater del proyecto de noise/electrónica Crowhurst, se desplaza a Francia para convertirse en alumno de Gavin Bryars, uno de los grandes genios compositivos de nuestro tiempo. Para quien no conozca al compositor y contrabajista británico diremos que estudió con John Cage, ha trabajado con artistas de la talla de Aphex Twin, Tom Waits o Brian Eno, y obras suyas como El Naufragio del Titanic (1969) o La Sangre de Jesús nunca me ha fallado todavía (1971) se encuentran entre los mejores trabajos que nos diera la música de vanguardia del siglo veinte, amen de haber fundado la maravillosa e inclasificable Portsmouth Sinfonia, calificada como la «peor orquesta del mundo» debido a que estaba compuesta por gente que no sabía tocar ningún instrumento y músicos con instrumentos que no eran los suyos.

Las sinergias que se crean entre Gambit y Bryars les llevan a trasladarse a un hotel del siglo XVIII en los Pirineos Franceses para dar forma a esta Incoherent American Narrative, editado por Prophecy Productions y que plasma un maravilloso diálogo generacional (Gambit tiene 30 años, Bryars ya peina 77) que supera todas las barreras para llegar a un interesante punto de encuentro creativo. Los tres extensos cortes que componen la obra tienden puentes con los postulados de Earth y Sunn O))), pero también con las colaboraciones del británico con Brian Eno y la mencionada El Naufragio del Titanic, plasmando en poco más de 45 minutos las profundas conexiones que existen entre el ambient, el drone y, en general, con la vanguardia sonora desde el siglo XX hasta nuestros días. Bajo todo esto subyace la idea de utilizar el sonido para llegar al oyente a un plano más profundo, moldear su concepción del tiempo y sumergirlo en un universo de desolada trascendencia. Fuzz, campanas, cuerdas resonando contra metal, coros etéreos… una multitud de herramientas que sin embargo se conjuran para moldear tres cortes tan ascéticos como infinitos, y que hacen suyo ese sentimiento tan posmoderno de orfandad en un mundo sin dioses y en el que la ciencia se ha convertido en una herramienta más de opresión. Cortes como el inquietante «Blistered Glaciers» o «Not Yet Ready For Flowers» y su oscura subyugación sonora nos enfrentan a la única salida de nuestro tiempo, la de buscar la espiritualidad en la visualización de las cenizas y la derrota, única certeza en una sociedad en continua y vacua actualización. Incoherent American Narrative es un disco hipnótico, por momentos también muy incómodo, pero que late con el poder de seducción de quien ha sabido capturar el espíritu de nuestro tiempo y encapsularlo en una obra simplemente magnífica.

Jay Gambit y Gavin Bryars abrazan la mejor vanguardia sonora en un diálogo intergeneracional donde conviven Sunn O))), Brian Eno, John Cage y la obra del propio Bryars, que no por nada es uno de los compositores vivos más importantes de nuestro tiempo. Trascendencia desolada para una sociedad sin futuro, liturgia para un mundo sin dioses, cinemática del vacío. Una verdadera joya.