DEVASTADOR BARRIDO HORIZONTAL, una entrevista con CUCHILLO DE FUEGO / Reseña de TRIPLE ESPAÑA.

Guinda al pastel de unos años en los que la música realmente independiente ha florecido en Galicia con agreste fiereza, los pontevedreses Cuchillo de Fuego son la cresta de sangre en la que rompe esa ola autogestionada, libre y nueva. Acaban de editar para refrendarlo Triple España, un pepino blindado que difícilmente deja indiferente a alguien con seso y víscera: once hostias en  la cara a mano abierta que buena falta hacían y que los sitúan musicalmente algún lugar hipotético y salvaje entre los postulados de Jesus Lizard, Unsane y Melvins -aunque el acercamiento y la grabación sean más naturales que “fabricados”- y líricamente en un punto único que une (en castellano) lo local con lo de todos.

Expansivos, cabreados, plenos de humor agridulce y (auto)crítica social y personal, son desde ya una de esas bandas vitales y necesarias capaces de definir su época. Y la definen, a caballo de un sonido de libre influjo noventero (rítmica poliédrica pero coriácea, guitarras clínicas), porque las letras asumen el reto que casi todos evitan, el de hablar de lo que hay desde dentro de lo que hay, con un seco, burlón aullido que surge del interior de los mitos absurdos que nos configuran, queramos o no.

 

En sus once encrespadas viñetas de doble filo, a menudo irónicas, acaso nihilistas, gritadas no siempre de manera comprensible, hay para todos: para la monarquía y sus aleatorios bufones de caspa, sus vulgares vicios y sus putas; para la claustrofóbica nada de la ciudad modosita de provincias, ese patio de cárcel en el que uno da vueltas sin ser entendido ni, a menudo, entender nada; para la compleja red de relaciones de poder con la que nuestra generación construye los ropajes de su identidad sentimental y sexual.

Política, todo. Asunto de la polis. Asunto de la gente al que el carácter relativamente abierto, dramatizado del mensaje, su sarcasmo, concede aristas y matices que uno mismo debe pulir: el proceso de interpretación y posicionamiento es interesante y fructífero de por sí.

No se está nada guay en este pueblo de mierda”, dicen en la parcialmente irónica Bouquet, donde el que canta recibe tanta estopa como el que escucha. Ni en el país ni en el mundo, tampoco, suponemos. Un retrato del bodrio patrio –de lo particular a lo universal y vuelta a casa- y un apunte de evasión a través de la inteligencia que se hace corto y lo deja a uno con ganas de más y con suficientes preguntas para un año. Es cuestión nuestra ponerlo donde merece. Esfuerzo notable. Resultado sobresaliente.

Vuestras letras hablan de la “política doméstica” de vivir en un lugar pequeño y también de la “estatal”, aunque desde un punto de vista no panfletario. Parece que hay una búsqueda de un discurso transido de política, y directo, pero lejos del slogan clásico. He visto a varias bandas últimamente tratando de hacer eso. Quizá vosotros seáis la que mejor lo consigue. ¿Qué me podéis contar de esto? ¿Es todo política?

Juan: Es todo política. En general. Decir “España” lo es. No decirlo, también. Me da un poco de vergüenza no haberlas aprovechado más. Estas canciones son una plataforma estupenda para comunicar algo y yo básicamente comunico mi fascinación por lo barrocamente retorcidas que son algunas cosas. O incluso menos. En una comunico que los miembros de la banda estamos “bien”, “muy bien”, “bastante guay” o “ay”. Y que el campo de fútbol de nuestra ciudad es una especie de abismo. Esto también es política. Es una llamada de auxilio. Mira lo que han hecho con nosotros.

¿Puede un mensaje transmitido con música cambiar algo socialmente? Ejemplos.

Xose: La música puede transmitir y ser icono y talismán de cualquier mensaje. Casi todos los movimientos sociales, mayormente los revolucionarios o de denuncia, tienen su temilla fetiche que se convierte en símbolo y perdura en el tiempo a veces más que la propia esencia del movimiento en sí, o es lo que mantiene viva dicha esencia (Grandola Vila Morena, por ejemplo) Otra cosa es que el mensaje surja de la propia música y eso cambie algo en la sociedad, es menos común pero hay también ejemplos: Los delirios de clarividencia que a Hitler le provocaba la música de Wagner influyeron fuertemente en su visión de una Alemania invencible, algo que sin duda afectó a la sociedad mundial. Y es que escuchar a Wagner da unas ganas de invadir Polonia como dijo el otro…

Juan: Supongo que en los 60 con todos los cambios sociales y tal, algo ayudaría lo del Rock y su efecto sobre las caderas de la peña. Y, bueno, al fin y al cabo es discurso. Aunque parece que rara vez sucede lo del discurso revolucionario dirigido a las caderas. No sé. Yo creo que la demostración de potencia de los negros sobre el escenario en América, siglo XX, es un buen ejemplo.

¿A quién debéis más musicalmente, a Jesus Lizard o a los Melvins?

Xose: Yo personalmente creo que los Melvins son una influencia enorme que me ha llegado tanto directamente a través de sus discos, como indirectamente por medio de las millares de bandas a las que han influenciado a su vez. Aunque creo que tenemos que ver y copiamos más a Jesus Lizard, dentro de lo absurdo que es siquiera intentar compararse a semejantes monstruosidades de bandas. Por lo que a mí respecta, Duane Denison es un genio absoluto. Me parece la hostia que pudiendo tocar como Robert Fripp si le da la gana, se centre en la médula del riff, y a la vez experimente de esa manera. No es habitual que gente con tanta técnica no la exhiba de la forma más pirotécnica posible. Valorado, pero no lo suficiente.

Juan: Yo soy más de Jesus Lizard. Aunque en términos de letras me parecen mejores los Pissed Jeans. Ojo.

En los últimos cinco o seis años he visto bastantes bandas con claras influencias de música de agresiva de los noventa, en Madrid sobre todo, ahora, también, en Galicia. ¿Creéis que proviene del proceso de maduración y creación de una generación que se crió en esa época? ¿Qué herencia positiva dejó?

Juan: No sé qué decirte. Yo en los 90 escuchaba a los Smashing Pumpkins todo el día y aquí me tienes.

Xose: Puede ser que el comienzo de siglo haya sido algo confuso en lo que tendencias dominantes se refiere, y que esto haya provocado este efecto. Es fácil identificar las anteriores décadas al año 2000 con determinados fenómenos pero a partir de ahí creo que se va complicando, igual dentro de diez años es más fácil. Y creo que puede ser un efecto positivo de esa “desorientación” el que la gente haga la música que le gustaba y le sigue gustando, no la que supuestamente tiene que hacer porque esté de moda.

Aún no habéis sacado disco y ya os entrevistan Vice y Kaput. ¿Cómo se hace eso?

Xose: Pues tirando de esa baza tan nuestra: El amiguismo jajaja También, con eso de que nos hemos hecho un sello ( www.amawisca.com ) hemos (he) dado la chapa con la promoción quizá más de lo esperado para un grupo que saca su primer disco.

Me comentabas (Xose) que uno nunca queda del todo satisfecho con un disco que graba. ¿Cuáles son los puntos fuertes de éste y qué se hubiera podido mejorar? ¿Cómo fue el proceso de grabación, mezcla, etc?

Xose: Aunque siempre te queda alguna espinita clavada por algo, creo que todos estamos muy satisfechos con el resultado final del disco, y a medida que pasa el tiempo, lo ves más redondo (al menos por mi parte) De lo que menos orgulloso me siento es de no haber grabado con mi propio ampli (se averió el mismo día) estoy demasiado acostumbrado a su sonido y como que a veces no me reconozco. Como puntos fuertes destacaría la potencia de la base rítmica, el sonido y la ejecución en la batería concretamente me parece bestial, el demonio de Berto no metió ni una gamba. Creo que tiene mérito que se haya mezclado la voz correctamente para que se entiendan las letras jajaja. También creo que hemos acertado con la selección de temas, el ritmo general del disco y la duración. Mucha gente nos ha dicho que se les hace corto y creo que eso es importante en este tipo de músicas, sobretodo en un disco debut. Nos metimos a grabar primero guitarra, bajo y batería en directo, en la misma sala, y luego Juan le metió las voces (creo que para la siguiente grabaremos todos a la vez, esperando transmitir más sensación de directo) Lo grabamos todo en un día y lo mezclamos una tarde un tiempo después, luego se lo mandamos a James Plotkin para que lo masterizara y ya estaba listo. La grabación la hicimos en Estudios Montealto ( https://www.facebook.com/estudiosmontealto ) con Fernando Mejuto y Hugo González Santeiro. Es un estudio relativamente nuevo pero muy bien construido y equipado, y ellos dos saben muy bien lo que hacen, auguro que se convertirá en una referencia en Galicia más pronto que tarde.

¿Es posible hacer discos de mucha calidad por poco dinero?

Xose: Por supuesto que sí, aunque el disponer de un equipo bueno, un acústica decente en donde vayas a grabar, y gente que controle del tema siempre puede ayudar y evidentemente eso no es gratis aunque tampoco tiene por qué ser caro. Pero por ejemplo el “Scream with me” (disco de versiones acústicas de los Misfits) de David Pajo debió de valer la cinta del cuatro pistas con el que lo grabó en casa y poco más, y ese acabado minimalista y casi lo-fi es perfecto. O el “Askatu Korapiloa” de Dut, para mí uno de los mejores discos de rock atípico jamás publicados, lo grabaron en su local de ensayo y el resultado es un sonido hiper-agresivo que tumba paredes, con una intención que el exceso de producción a veces puede cargarse.

Habláis de la ciudad, de lo local. ¿Cómo se va de lo local a lo universal? ¿Es lo local una metáfora?

Juan: Lo universal me da vergüenza. No me siento capacitado para hablar en términos universales. Sin embargo, hace unos meses instalaron una máquina expendedora de cables, cargadores y pilas en Electrónica Martínez.

Xose: Y también una expendedora de productos cárnicos en carnicería Fidel, y eso nos viene a decir que…(???)

Juan: No viene a decir nada. He ahí el drama.

La escena gallega parece floreciente y diversa, ahora mismo. ¿A qué creéis que se debe ese estallido? ¿Cómo veis la de Pontevedra, en concreto?

Xose: Bueno, supongo que toda sociedad avanza en algún punto positivo a pesar de todo y ahora estamos viendo más intensamente cómo los hijos de la burguesía criados en los ochenta y noventa pudieron aún siendo adolescentes hacerse con sus colecciones de discos, su criterio y gustos musicales complejos…algo que generaciones anteriores no pudieron vivir excepto algunos privilegiados y que aún acercándonos, nos mantiene lejos de la media de otros países más civilizados donde era normal que en los años sesenta los chavalines tocasen en bandas o comprasen discos gracias a la socialdemocracia. Lo estupendo es que íbamos por el carril de aceleración y de repente se decidió que había que desmantelar el chiringo y creo que de esa bofetada y esa cara de parvos que se nos quedó surgen estas ganas de rebelarse y hacer cosas. Concretamente en Galicia creo que muchos de entre la gran cantidad de retornados que fuimos explotados más cerca o más lejos, de parados con licenciaturas o sin ellas y demás decepcionados le hemos dado un giro positivo a nuestras vidas y en vez de hundirnos en la mierda, hemos decidido ponernos en serio con eso de llevar a cabo proyectos a priori imposibles como tener un grupo con buena salud. En Pontevedra en concreto, para lo pequeño que es esto, hay variedad, seriedad e ilusión entre los músicos. Ves chavales de diecisiete años con buenas ideas, equipo y buena actitud en un montón de grupos, que se atreven a ir por ahí a tocar a ver qué pasa y eso está genial. El ayuntamiento les organiza conciertos de vez en cuando y se lo pasan bien, y aunque yo no creo en la fórmula de ayudar a ningún grupo en concreto más que a otro, si no en la repartición equitativa de recursos entre todos, supongo que es mejor que la nada que había antes. Luego los que ya llevamos un tiempo en estas cosas pues nos conocemos todos y aunque vayamos cada uno por su lado hay buen rollo (salvando algunos dramas).

¿Cómo influye el entorno en el que vivís en la música que hacéis? ¿Cuáles son vuestras influencias no estrictamente musicales?

Juan: Hombre, el entorno influye, pero no creo que nos condicione demasiado la música. ¿Sonamos a banda de ciudad pequeña peatonal con facultad de Bellas Artes e índices de paro juvenil alarmantes a pesar de la placidez que se respira en las plazas y en las terrazas? Igual sí. Y supongo que todo lo que nos rodea nos influye, al menos a mí, con las letras.

Xose: Yo por mi parte al hacer los temas poca influencia no estrictamente musical me afecta, podría decir que me leo a Bataille y me salen unos riffs muy transgresores, pero sería mentira. Una vez leí en una entrevista a Tom Morello que su principal influencia para hacer tal o cual riff había sido un discurso de Malcolm X o la esencia de los Panteras Negras…menudo mentirosón, ¡Estabas tocando un riff de Black Sabbath, le diste la vuelta un poco, le metiste un ruidito y ya hombre!

¿Cuáles son vuestras perspectivas e intenciones como banda? Personalmente, estoy cansado de ver bandas cojonudas que, tras uno o dos discos, se disuelven por tensiones internas, cuestiones de curro o porque el circuito no da para hacer un duro.

Xose: Es obvio que pasa mucho eso que dices, las bandas suelen tener muchas veces un periodo de vida corto porque se queman por motivos como los que enumeras. A mí me gustaría poder seguir con esto todo lo posible, ya que implica tener un proyecto con amigos que quieres y los momentos buenos son de lo mejor que puedes vivir en la vida. Ya tengo muchos temas hechos para lo siguiente que saquemos, y muchas ganas de grabar y tocar por ahí lo máximo posible. Para mí lo más importante es ser realistas e intentar que la existencia del grupo sea sostenible, poder sacar nuestras cosas, tocar, y no aspirar a mucho más.

Juan: Suscribo.

¿Cómo es vuestro proceso de composición? (tiempos, ensayos, ideas, inspiración, trabajo en común, etc…)

Xose: Pues básicamente un día se me dio por componer una serie de temas inspirados en un aspecto del rock que adoro pero que no había tocado en proyectos anteriores (todos frustradísimos). Me encerré durante un mes o así y di forma a los temas que están en “Triple España” y un par más. Grabé unas demos muy cacharreras en mi casa primero metiendo guitarra, luego bajo y después programando la batería. Me lo pasé muy bien, me salía todo muy fácilmente y estando satisfecho con el resultado, convencí a Juan para meter voces (era la excusa para tener atadito a mi mejor amigo que estaba lejos) y en ese momento el grupo adquirió vida propia. Había que sacarlo adelante y completar una formación, así que contactamos con Alex y Berto, que acabaron por darle el toque y la forma defitiniva. De comenzar a ensayar todos juntos hasta nuestro primer concierto pasaron nueve meses, y nos metimos a grabar una semana después o así. Hasta poco después de la grabación que retornó, Juan estaba viviendo en Londres así que fuimos despacito.

¿Significa algo para vosotros, ahora mismo, la palabra “punk”?

Xose: Para mí siempre ha significado lo mismo: Libre expresión de tu naturaleza, libertad de pensamiento y actuación, algo que siempre irá a contracorriente. El término se ha liberado del tópico del señor con cresta, siempre ha existido, la palabra “punk” simplemente condensó esa esencia. Hay tocaores flamencos y gaiteiras más punk que cincuenta Ian McKayes.

Juan: Para mí tiene más que ver con cualquier estética que tienda más a las cosas inmediatas, viscerales y sucias que a las arregladas, armónicas y, no sé, técnicamente eficientes. No tiene un significado positivo ni negativo por sí misma.

“La nostalgia me da igual/no quiero multiplicarme” (si lo pillo bien). ¿Explicadme qué entendéis por nostalgia?

Juan: ¡¡Lo has pillado mal!! Es “La nostalgia me da igual/YO quiero multiplicarme” Cambia la cosa. Esta canción la escribí en una biblioteca en Londres y es una especie de catarata panteísta, vitalista y FALSA. Supuse que con lo exagerada que es se entendería la ironía. Yo soy un tío muy nostálgico y eso no es vida, no es fértil, es habitar el pasado. En Londres tuve épocas muy intensas de romanticismo y nostalgia-en-transporte-público. Tenía que pasar entre tres y cinco horas cada día en metros, trenes y buses, y aún así disfrutaba mucho mirando por la ventana la ciudad y me ponía muy romántico, por alguna razón, al atravesar los puentes que conectan el sur con el norte de la ciudad. Me gustaba atravesar la ciudad por la noche y ese tipo de mierda. Esta dinámica llevaba cuando la escribí. Es en plan: “Yo no soy un nostálgico, quiero multiplicarme, crecer al sol, extenderme grotescamente, repoblar el planeta, sobreproducir y desbordar.” Mentira cochina, claro. Lo que yo quiero es dar paseos en tardes lluviosas escuchando Smog o Palace o algo así.

La monarquía parece un blanco fácil últimamente, por su deterioro y por su absurdo intrínseco. ¿Os parece un elemento simbólico de la corrupción general? ¿Por qué?

Juan: Es un elemento simbólico y a mí me resulta muy útil y agradable. No me gusta utilizar palabras como “Corrupción”, “Democracia” y cosas así. Creo que la gente (la mayoría, la que me interesa que escuche estas canciones) es lo suficientemente lista como para tener que adoctrinarla con los obvios defectos del sistema y todo eso. No encuentro ninguna satisfacción en este tipo de discurso y no creo estar preparado yo para adoptarlo. A Ian Svenonious se le da guay, por ejemplo. Sin embargo, la monarquía me ofrece una dimensión de fantasía, drama y humor que me gusta mucho. Disfruto con ese absurdo intrínseco, más aún gritando ciertos aspectos hasta el paroxismo. La vez que tocamos en Madrid, justo la noche de la final de Champions entre Real Madrid y Atlético de Madrid en la que Florentino Pérez, nada más ganar el partido, se retuerce con avaricia para chocar la mano de José María Aznar, yo le comenté a la gente que vino a vernos (héroes y heroínas, allí a las 3:30am) que para mí hablar de esta gente, de esta “élite”, debía de ser algo parecido al interés que tienen, no sé, Blind Guardian en hablar de dragones. Te destrozan la aldea, te queman la cosecha y raptan a las doncellas, pero qué carisma, oye.

¿Cómo va el rodaje en directo? Me gustasteis mucho, pero aún había ciertos aspectos descompensados la primera vez que os vi en el Liceo.

Xose: Pues ese fue nuestro primer concierto, estábamos un poco nerviosos y metimos algunas gambas, me imagino que no sonamos todo lo bien que deberíamos, o a lo mejor nos pides mucho tú jajaja. Pero ahora estamos más rodados y yo por lo menos estoy muy contento con cómo sonamos. Igual está mal que lo diga, pero somos una puta apisonadora, palabra.

¿Cuáles son vuestras obsesiones temáticas? El disco parece una especie de exabrupto vagamente conceptual contra la cutrez del estado español, la parálisis provincial y las relaciones de poder (sexual, sentimental o social). ¿Me equivoco?

Juan: No te equivocas nada. De hecho, estoy flipando con la exactitud del análisis. Suena un poco más rabioso de lo que en realidad es, supongo. Yo lo veo más como un exabrupto “sobre” que como un exabrupto “contra”. Es “contra” en el cómputo global, pero no literalmente. Creo que personificar todas esas cosas grotescas y menearlas por ahí es mucho más completo y divertido que directamente decir que son una mierda.

¿Qué importancia tiene el humor en lo que hacéis?

Juan: Para mí es absolutamente esencial. Tengo que controlarme para no abusar de los chascarrillos. Pero el humor tiene que estar ahí, para que yo sea capaz de subirme a un escenario, para que la gente entienda lo ridículo de la situación y para que aún siendo ridículo no rechace el mensaje. Y después, en general, en la vida y en el arte, para mí es la señal máxima de la inteligencia. Bien administrado, claro.

Si tuvieseis que definir el elemento que hace único a Cuchillo de Fuego, ¿Cuál sería?

Xose: Creo que las letras y voz de Juan, sinceramente.

Juan: Me sonrojo. Creo que la combinación del pulso fortísimo de la banda con la debilidad de mi persona declamando paridones es la clave.

¿Qué equipo (amplis, guitarras, etc) usáis? ¿Qué equipo os gustaría usar?

Xose: Pues yo uso una Ibanez Artist de 1978, un octavador y un delay boss y el ampli es un cabezal Orange OR-120 antiguo con su correspondiente pantalla de cuatro doces. Podría tener un coche pero me gasté el dinero en toda esa cacharrada. Preguntarle a un frikazo como yo qué le gustaría usar es abrir un agujero que no sé si tiene fin, últimamente estoy enamorado de una Ampeg Dan Armstrong que pude probar en Estudio 54 en Santiago (usada por Greg Ginn en Black Flag, entre otros) pero hace un mes era la Fender Jazzmaster de Thurston Moore, y dentro de un mes volverá a ser una Travis Bean…en fin. El tema guitarril me lleva a unos delirios materialistas que me dan un poco de miedo, porque no me pasa con nada más, aunque al final hay que tener claro que el equipo está muy guay y eso, pero su importancia real es mínima. Mientras no te reste creatividad ya es suficiente.

Cinco bandas gallegas que hay que escuchar (o las que queráis)

Xose: Yesewese, Monstruo, Ronha, Lluvia de Ciervos, Terremoto Sí, Guerrera, Viven, Bala, Uzumaki, Aries, Aborigen, Djalminha, Unicornibot, Niño Señora…la lista es interminable, hay un montón de cosas interesantes para todos los paladares.

Juan: Fluzo también. Y Tony Lomba, aunque creo que ahora ya se ha entregado por completo a las variedades.

Xose: Y eso de las variedades es increíble!

¿Qué hay después de la muerte?

Xose: Esperemos que el Valhalla.

Juan: Nada.

 

Entrevista y reseña a cargo de Luis Boullosa.