EAGLE TWIN – The Thundering Heard (2018)

El hombre blanco va a la iglesia a hablar sobre Jesús. El indio va a su tienda a hablar con él.

Quanah Parker

En un mundo, el del Doom de inspiración sabbathica, absolutamente saturado de medianías aupadas al altar de un género necesitado de reventar cual burbuja inmobiliaria, la existencia de una banda como Eagle Twin es un asidero al que agarrarnos entre tanto clon desprovisto de alma. Formados a mediados de la década pasada en Salt Lake City, el dúo formado por el batería Tyler Smith y el guitarra/vocalista Gentry Desley llevan desde entonces deconstruyendo el blues entre choques de placas tectónicas, y sin necesidad de recurrir a hinduismos ni budismos de tercera han moldeado discos de puro vulcanismo trascendente cuyas raíces se hunden firmemente en la tradición sonora estadounidense y la poderosa evocación del animismo indio. Obras como The Unkindness Of Crows o The Feather Tipped The Serpent’s Scale no son sólo dos de los mejores discos de Doom de nuestro siglo, sino que muestran con orgullo las posibilidades evolutivas que aún posee la Tradición en el país de las barras y estrellas. The Thundering Heard (Songs Of Hoof And Horn), el tercer largo de los de Utah a través de Southern Lord Records, es otra excelsa vuelta de tuerca a su propuesta y testimonio del poder de los antiguos dioses entre guitarrazos amplificados. 

En su última entrega nos encontramos a los Eagle Twin más tradicionales y blueseros, pero también a los más volcánicos, entregándonos 40 minutos de riffs gargantuescos de una banda en absoluto estado de gracia. Es muy curioso enfrentarse a dos tíos blancos de Utah deconstruyendo la música negra y la mitología nativa americana, pero si la vacua posmodernidad que nos ha tocado vivir tiene algún acierto a buen seguro que se trata de haber sentado las bases para que ocurran cosas como ésta. Con una producción crujiente y ciclópea cortesía de Andy Patterson (batería de SubRosa), los cuatro temas que contienen el álbum huyen de la redundancia pseudotrascendente tan habitual en el género para retar al oyente, instarle a ser merecedor de su gracia, y al acabar el viaje iniciático regalarle una experiencia mucho más valiosa que el mero relax narcótico. Quanah Un Rama abre el álbum con las espadas en alto, invocando a un Tom Waits cazallero que lidera al pueblo comanche a la batalla mientras los monumentales guitarreos del señor Densley desgarran el mismo tejido de la realidad. Riffs de leyenda, solos incendiarios y una visión compositiva tan grande como el peyote necesario para alcanzarla son los dones que esgrime el barbudo músico estadounidense, acompañado por los truenos tribalísticos de Tyler Smith a los parches y cuya conjunción deviene en extraños delirios sobre alces divinos e infinitas praderas bajo un cielo nocturno. El manejo de las tensiones es otra de las grandes armas de Eagle Twin, su capacidad para construir in crescendos tectónicos cuya energía acumulada podría alimentar la fragua de Vulcano pero que en este caso es utilizada en la invocación de Elk Wolfv Hymn y Heavy Hoof, los dos cortes más “directos” de The Thundering Heard. El cierre, a modo de comunión y dispersión entre las estrellas, viene de la mano de una Antlers Of Lightning que recuerda por momentos a Neurosis y que nos lleva a un cierre extático perfecto para tamaña travesía, todo un viaje que a diferencia del éxtasis no deja más bajona que la sensación de haber asistido a una experiencia única. Lo siguen teniendo.

Que no os cuenten milongas, si queréis Doom con alma, inventiva e inspiración vuestros chamanes son Eagle Twin. Ellos son el imposible maridaje entre tradición y contemporaneidad, y han vuelto a parir otra obra maestra con la que bajarle los humos a tanta medianía vestida de trascendencia. 

Reseña invocada por CTHULHU.