FLASH REVIEWS VOL. XVIII (CARPENTER BRUT, BLACK GREMLIN, MELMAK)

Hacía ya un tiempo que teníamos olvidadas nuestras queridas reseñas relámpago, más por nuestra incapacidad cósmica que por la cantidad y calidad de propuestas que iban llegando a nuestro insondable buzón, por lo que hemos decidido rescatarlas con tres bandazas capaces de desgarrar el mismísimo tejido del Universo. Sus coordenadas estilísticas se encuentran en las antípodas las unas de las otras, pero estamos convencidos que sorprenderán a más de uno por la genialidad que destilan. Y sin más gilipolleces aquí tenéis nuestras recomendaciones para el Verano que se acerca…

 

 

CARPENTER BRUT – EP’s I & II

Descubrir a Carpenter Brut ha sido una de las grandes alegrías que servidor se ha llevado en los últimos meses, aunque he de añadir que también de las más raras. Y es que los terrenos en los que se mueve este artista galo nos retrotraen al electro de sintetizadores de los años 80, ese que en la memoria de muchos iba ligado a las películas de terror y ciencia-ficción que abarrotaban las estanterías de los videoclubs y que fueron pilares fundamentales de nuestra desestructurada educación. Imprimiéndole una imaginería satánica y no pocos guiños al gancho estratosférico de luminarias como sus compatriotas Daft Punk, Carpenter Brut nos regala en sus dos EP’s (fechados en 2012 y 2013) una colección de temas simplemente alucinantes que se mueven entre la descarada invitación a morir en la pista de baile y pasajes de electrónica ominosa y oscura con el encanto añejo-casposo de aquella década irrepetible. Los lazos con la cinematografía vienen de la mano de abiertos homenajes a titanes como Lucio Fulci (en el videoclip de Le Perv) o Takashi Ishii (en el videoclip de Obituary), algo que en esta casa puntúa doble y que me hizo postrarme ante los pies de este geniecillo surgido de sabe Satán dónde. En un mundo perfecto estos temas serían pinchados ante audiencias de cientos de miles de personas, y escuchando cortes como el descomunal Roller Mobster o 347 Midnight Demons no me extrañaría que tal cosa acabara ocurriendo. Y entonces podré decir «yo escuchaba Carpenter Brut antes de que fuera cool», definitivamente seré un hipster y podré morir ahogado en mi propio vómito. Ahí queda. NOTA: 8,5/10

 

BLACK GREMLIN – Rock and Raw (2014)

El debut de este cuarteto italiano también ha sido todo un sorpresón en la forma de un incontestable pepino sonoro a medi0 camino entre el Rock’n Roll y el Punk. Grabado en una toma de directo en un 8 pistas, con dos cojones, estamos si se quiere ante una obra deudora del mejor Hard Rock ochentero pero intransigente a la hora de abandonar la inmediatez y crudeza del punkarreo, algo que he de admitir le sienta de puta madre. Sin cabida para florituras vacuas ni excesos melódicos, Rock And Raw despacha sus 7 cortes en poco más de 25 minutos, como un polvo guapo en el water de un antro de esos que frecuentáis habitualmente. Optimism encarna muy bien todas las virtudes de los transalpinos: inmediatez, energía de la buena, blues guarro y acelerado, y una invitación a mover pies y greñas que no podrás rechazar. Entre tanta sesuda propuesta y experimentalismo que parecen están copando el espíritu del nuevo siglo, se agradece que sigan existiendo bandas como Black Gremlin, recordatorio de que esto una vez iba de sudar, escupir y pasárselo jodidamente bien. Puede que los tiempos hayan cambiado, pero aún quedan, quedamos, fiesteros suficientes como para saludar jarra en alto una deflagración como Rock and Raw. Bravo por ellos, me cago en todo. NOTA: 7,7/10.

 

MELMAK – The Only Vision Of All Gods (2014)

Regresamos a casa, concretamente a Sopelana (Bizkaia), para hablar de una fuerza primaria de la Naturaleza que responde al nombre de Melmak. El dúo vasco presenta su debut The Only Vision Of All Gods, una amalgama de lija, tectónica e hipnotismo oscuro realmente acojonante, y que es capaz de combinar los escorzos contundentes de los primeros Mastodon, los esputos de los seminales Eyehategod y el trascendetalismo cósmico de los inconmensurables The Howling Wind, todo ello en el mismo pack y descargado como un gancho gigantesco en la cara. La tuya. Vamos, que hablamos de Sludge cabrón y su alianza ocasional con el Doom más pétreo imaginable. Capaces de moverse por metrajes comedidos y a la yugular en el caso de bombas como Terroristing o Tigers Of Platinum, los sopelostarras también muestran una sorprendente pericia cuando se hunden en fosas sépticas de la talla de Antimatter, donde la rabia deja paso a las atmósferas oscuras y unos riffs fantásticos que nos hablan de un potencial aún por explotar pero tremendamente prometedor. En el aspecto negativo podría señalarse esa difícil convivencia entre ambas facetas, la más inmediata por un lado y la que opta por cocerte el alma a fuego lento, pero como ambas son defendidas con tanta mala hostia no será servidor el que les diga por qué lado tirar. Eso sólo Satanás y las mentes jodidas de este par de cracks lo decidirán, yo me limitaré a esperar y recomendaros a todos que catéis este The Only Vision Of All Gods, porque merece mucho la pena. NOTA: 7/10.

 

Reseñas invocadas por CTHULHU.