FOSCOR – Els Sepulcres Blancs (2019)

SEASON OF MIST // ART: DEBORAH SHEEDY

Aquel que grite tan sólo «¡Detente!»
al instante que le traiga la muerte,
no lo entiendo, Señor, ¡yo, que quisiera
parar tantos instantes cada día
para que eternos fueran en mi corazón! …
¿O es que este «hacer eterno» es ya la muerte?
Pero entonces, la vida ¿qué sería?

JOAN MARAGALL – Canto Espiritual

Hay muchas maneras de comenzar una reseña sobre Foscor, tal vez la más sencilla sea haciendo referencia al gen mutante que ha convertido la carrera de los barceloneses en un sorprendente meandro capaz de nacer en las frías cumbres black metaleras para arribar (si es que en su caso podemos hablar de llegada, que lo dudo) en las neblinosas y seductoras tierras bajas por donde transcurre su propuesta hoy día. Pero a estas alturas, y tratándose de una de las bandas más conocidas y talentosas surgidas de Cataluña en los últimos años, lo haré dándole unas vueltas a algo que siempre me fascinó de Foscor, su reivindicación del Modernismo catalán. Uno de los grandes periodos artísticos de su país, demostró al mundo no solo el talento de una generación irrepetible, sino que puso en el mapa la lengua y la cultura catalanas en el convulso cambio de siglo (del XIX al XX, por si hay algún despistado…). Lo que no me acababa de cuadrar es que aquel era un movimiento luminoso, lleno de esperanza a cargo de una burguesía que había cogido el testigo de la historia y llevaba a Occidente hacia unas cotas inéditas de progreso (más tarde mostraría su otra cara, la del horror inimaginable), mientras que Foscor desplegaban una propuesta que aunque compartía con sus antepasados un fascinante envoltorio formal, lo hacía entre tinieblas y melancolía. El error fue mío al hacer un análisis tan superficial, pues lo que el quinteto ponía encima de la mesa era una actualización de aquel espíritu, no su repetición, sobre las bases de nuestro propio y ominoso cambio de siglo y que junto a la irrupción de formaciones como los también excelsos Obsidian Kingdom representaban la Renaixença en la era de las tragedias migratorias, el cinismo individualista y el cada vez más cercano colapso medioambiental.

También pecaríamos de superficiales si catalogamos Els Sepulcres Blancs (2019, Season Of Mist), el sexto trabajo del quinteto, como una obra pesimista. Cierto que bucea en la negrura, pero se siente como un camino trazado para dejar atrás las inercias y prejuicios del pasado y renacer, puede que no en un entorno radiante y luminoso (tal vez sea tarde para ello) pero sí en uno donde podamos estar en paz con nosotros y nuestro entorno. Continuando la senda de aquel fabuloso Les Irreals Visions (no obstante nos encontramos ante la segunda entrega de una trilogía), estamos ante un trabajo que despliega un envoltorio formal etéreo, cómodo de transitar entre nieblas pero con el rumbo muy claro a pesar de ello, reafirmando lo propuesto por su predecesor y que ahora, con ese suelo ya firme bajo sus pies, permite a Foscor desplegar todo su potencial compositivo y volar. «Quien remando aleja el mundo / no merece perdón ni estima» canta en catalán un fabuloso Fiar en la inicial «Laments», toda una declaración de intenciones de una banda para la cual evocación y exuberancia compositivas van indisolublemente unidas a la realidad, algo muy a tener en cuenta en estos tiempos de escapismo y huidas hacia delante. Los guiños percutivos al pasado blacker de la banda siguen presentes en cortes como «Els Colors del Silenci» o «Cel Rogent», pero utilizados como contrapunto de unos ropajes sonoros de una belleza expansiva superlativa y que les acercan, aunque sea tangencialmente, a los parajes de bandas como Alcest o Amesoeurs. A ello ayuda la exquisita producción de Javi Félez en los Moontower Studios, capaz de captar ese brillo translúcido del que hace hace gala el sonido de los barceloneses y que alcanza su máxima expresión en cortes como la citada «Laments», «Malson» o mi favorita del álbum, una «L’Esglai» que es todo un clínic de como abrazar la épica sin aspavientos ni climax facilones, y que finiquita el álbum dejándolo instalado en algún lugar de la estratosfera. Al igual que en Les Irreals Visions, donde A.A. Nemtheanga (Primordial) colaboraba en el fabuloso corte «Ciutat Tragica», aquí tenemos ni más ni menos que a sG de los germanos Secrets Of The Moon ayudando en las labores vocales a Fiar en «Cançó de Mort», otra de las joyas melancólicas que dan forma a un álbum simplemente sensacional, y que definitivamente exhibe la personalidad de Foscor por encima de cualquier referencia (llámese Ved Buens Ende o Ulver).

Empecé la reseña con una reflexión, y Els Sepulcres Blancs impone otra para su cierre. Si en tiempos del modernismo se imponía abrazar la luz como medio para escapar de la ignorancia y la negrura del pasado, hoy toca empaparse de la oscuridad que hemos generado durante ese trayecto, comprenderla y hacerla nuestra, único medio para poder alcanzar algún día un futuro digno, o lo que más se le parezca. Es lo que han hecho Foscor con su último trabajo, señalar el camino, uno tal vez indeterminado y poco seguro, pero vivo, real y bello. Yo ya tengo mi mochila.

Els Sepulcres Blancs se edita el 6 de Septiembre a través de Season Of Mist.

NOTA: 9,5/10