GOATCRAFT – Yersinia Pestis (2016)

IVR060 - GOATCRAFT - Yersinia Pestis

NotasWeb09

“El bacilo de la peste nunca muere o desaparece, puede permanecer dormido por décadas en los muebles y en la camas, aguardando pacientemente en los cuartos, los sótanos, los cajones, los pañuelos y papeles, y quizás un día, sólo para enseñarles a los hombres una lección y volverlos desdichados, la peste despertará a sus ratas y las enviará a morir en alguna ciudad feliz.”

Albert Camus – La Peste

Que vivimos en una sociedad en decadencia es algo cristalino para cualquiera que tenga dos dedos de frente y no se deje llevar por los cantos de sirena de la ideología del poder imperante o, casi tan malo como ella, del optimismo humanista que siempre ve un rayo de esperanza desde su subjetiva estrechez de miras. Somos el aborto ya senil de la Revolución Francesa y la Industrialización, hundidos en la banalización de la cultura popular y el entretenimiento, nuestro futuro negado por un presente siempre cambiante donde la única certeza es el estándar de mediocridad que atesora la interminable sucesión de modas y corrientes artísticas que se fagocitan y retroalimentan en una eterna danza de pura estulticia. El Metal Extremo, que en sus orígenes hacía gala de un desafío y reacción a esta decadencia, ha sido engullido en buena parte por esa cultura popular y regurgitado como un inofensivo producto más para deleite de un número creciente de fans que sólo buscan “diversión” y argumentos pueriles con los que sentirse especiales en un mundo en el que hace décadas todo es ya LA NORMA.

Sin embargo hay un pequeño número de artistas que, sin dejarse llevar por los síntomas de la enfermedad, abrazan su significado y lo elevan a la categoría de musa, de inspiración desde la cual alcanzar lo sublime de la caída. En ese grupo encontramos a Lonegoat, pianista texano que desde su nihilismo intransigente y la decepción por la decadencia de géneros como el Death Metal y el Black Metal decide poner en marcha un proyecto adscrito a un género que él define como Necroclassical y que bautizará con el nombre de Goatcraft. Discos como su debut All For Naught (2013, Forbidden Records) o, en especial, esa joya dedicada a William Blake y llamada The Blasphemer (2014, I, Voidhanger Records), nos muestran una fascinante propuesta donde el Romanticismo y la música Neoclásica se funden con el Dark Ambient y el espíritu gélido y anti-modernista del Black Metal, dando como resultado mucho más que la simple nostalgia del outsider para arribar en la atemporalidad de los grandes voceros del ocaso. Y es que en su caso el paso atrás no es por cobardía, sino como medio de ganar perspectiva, coger impulso y lanzarse a la verdadera comprensión de nuestra naturaleza existencial y la eterna danza que mantenemos con la Muerte.

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Yersinia Pestis (2016, I, Voidhanger Records) es, como su nombre indica, un álbum dedicado al patógeno que lleva atacando a nuestra especie desde el siglo VI y que tuvo su momento álgido en el exterminio de un tercio de la población europea en el siglo XIV (alrededor de 30 millones de muertos) así como de millones de rusos y asiáticos (las cifras oscilan entre 50 y 75 millones), marcando para Europa la transición de la Edad Media a la Edad Moderna. Huyendo de lanzar una mirada mórbida o superficial, Goatcraft nos acerca a lo sublime de la catástrofe en 10 bellísimos y oscuros cortes que nos recuerdan tanto la caducidad de nuestras vidas como la miseria de nuestra especie. En sus propias palabras: “De vez en cuando el mundo nos pone en nuestro lugar matándonos. Nuestra carne frágil no puede competir con los elementos en los que residimos. La Humanidad retrocede.” Para dar forma a su tercer largo el de San Antonio vuelve a reducir todo a la mínima expresión, contando únicamente con un sonido de piano que se enriquece mediante su exquisita utilización de efectos y sintetizadores, y cuya fuerza deja en segundo plano las dinámicas para concentrarse en la expresividad de las notas que arranca a su teclado. Hijo bastardo del Haydn clasicista , del barroquismo de Bach  o el oscuro poderío expresivo de Wagner, así como de renovadores contemporáneos como ProkófievLonegoat hace pasar todas sus influencias y habilidades por el frío y minimalista filtro espiritual del Black Metal y el Dark Ambient, consiguiendo que cortes como Beyond Nothingness, The Rape Of Europa II, Yersinia Pestis o The Great Mortality te pongan los pelos literalmente de punta. Son éstas composiciones donde un piano prácticamente desnudo se basta para alcanzar cotas de una belleza ultraterrena, y donde los efectos se mantienen en un perfecto segundo plano para poner la guinda a alguno de los temas más majestuosos que te puedas echar a la cara. Según avanza el disco estos efectos van cobrando más protagonismo, así como los sintetizadores, y cortes como Bodies Piled o Denouement nos hablan de un músico amante también de la épica y las bandas sonoras del terror fílmico ochentero, aunque siempre encajado dentro de su solemne y negra visión de la música. Ningún pero se le puede poner a una obra tan especial como ésta, bella y terrible al mismo tiempo, y que es capaz de abrazar el clasicismo sin caer en la nostalgia para sumergirnos en una experiencia sublime, la de enamorarnos de nuestra patética fugacidad.

Lonegoat (Goatcraft)

En su tercer largo Goatcraft vuelve a desafiar las barreras estilísticas y temporales de la mano de su música Necroclásica. Y es que Yersinia Pestis es clásico y romántico en la forma, blacker en el espíritu, y decadente y místico en el plano donde los adjetivos se difuminan en favor de las sensaciones más puras. Estamos ante un sonoro escupitajo lanzado contra la Modernidad y al mismo tiempo una criatura atemporal, dedicada en cuerpo y alma a la decadencia de nuestra especie. Una verdadera maravilla.

Reseña invocada por CTHULHU.