INFERNAL COIL – Within A World Forgotten (2018)

Grita ¡Devastación! y suelta a los perros de la guerra

William Shakespeare – Julio César

Es una tónica habitual dentro del Metal Extremo la competición por llevar los límites del género a nuevas cotas de agresividad, lo cual ha ayudado a crear y desarrollar muchas sub-familias dejándonos por el camino alguna de las experiencias más alucinantes y demoledoras que jamás haya creado el ser humano. En esta búsqueda, sin embargo, siempre ha habido dos tipos de enfoque a la hora de emprender tamaña aventura y que han marcado muy significativamente los resultados dependiendo del espíritu con que se partiese. Por un lado están aquellos que hacen de la brutalidad una bandera, el fin en sí mismo, haciendo de la forma el campo de batalla y cuyos principales valedores militan en las filas del Brutal Death Metal y el Grindcore de corte metalizado y amor por lo grotesco. Diferente sendero toman aquellos cuyo envoltorio arisco es consecuencia de la meta a alcanzar, al mismo tiempo coraza y atuendo ritual con el que poder entrar en las peligrosas y ominosas ruinas que esperan al final de la travesía. Se trata de bandas obsesionadas con el caos que gobierna el Universo, su infinita e indiferente vastedad, y el insignificante papel que jugamos en tan inútil y perverso juego. En ese saco entrarían las corrientes más confrontacionales y visionarias del Death Metal y el Black Metal, contando entre sus más insignes valedores a bandas tan diversas como Portal, Leviathan, Teitanblood o Altarage, y que sin saberlo se mueven en la misma dirección que novísimas corrientes de pensamiento como el Realismo Especulativo. También en estas filas militan los estadounidenses Infernal Coil, enésimo acierto del impresionante sello Profound Lore y que con Within A World Forgotten han parido un debut para el que los adjetivos se quedan cortos…

Within A World Forgotten atraviesa de manera transversal buena parte de los diferentes sub-géneros del Metal Extremo, los empasta con negra brea y moldea siete cortes imposibles de imaginar como carta de presentación de una banda con tan sólo cuatro años de existencia. Y es que aunque en lo espiritual Infernal Coil se acerquen a los postulados de esa citada nueva corriente del Black/Death Metal, su envoltorio formal corre por derroteros propios y tremendamente personales, añadiendo por el camino no pocos guiños a un Grindcore convertido en anfetamínico hipnotismo. Sin necesidad de saturar el sonido o invocar infinitos arabescos guitarreros, el combo de Idaho consigue sin embargo la misma sensación de ahogo y opaca fascinación que tan bien manejan bandas como Portal, y que en sus manos mantiene el carácter orgánico que inevitablemente pierden sus compañeros de viaje al adentrarse en tan opacos territorios. El triunvirato compuesto por Wounds Never Close, Continuum Cruciatus y Crusher Of The Seed es uno de los arranques de disco más bestiales que te puedas a echar a la cara, y vendría a ser lo que pasaría de meter en un mismo local de ensayo a Bolzer, Impetuous Ritual y Anaal Nathrakh. Con la batería siempre en primer plano y marcando una huida hacia delante con rumbo al fin de los días, son las guitarras las encargadas de convertir ese andamiaje en una blitzkrieg sonora que consigue un imposible maridaje entre el dinamismo salvaje de las composiciones y las atmósferas opresivas que de ellas emanan, teniendo en cortes como Reflection Of Waldeinsamkeit (palabra alemana que hace referencia al sentimiento de soledad y conexión con la naturaleza cuando uno se encuentra en el bosque) ejemplos perfectos de esa bestialidad trascendente. 49 Suns e In Silent Vengeance nos muestran la vertiente más expansiva de una banda que de normal se mueve cómoda en metrajes ajustados, pero que también es capaz de abrir una rendija a la épica oscura y a un minimalismo acústico pervertido para encajar en sus planes, que no son otros que dejar al oyente en 35 minutos como si hubiese pasado toda una vida vapuleado en una celda de Guantánamo. Si a ello le sumamos la producción de nada más y nada menos que Billy Anderson, cuadramos un círculo arcano con el que despedir con perverso alborozo un año que, como todos los anteriores y todos los que vendrán, ha sido una mierda inútil y sin sentido.

El debut de Infernal Coil atraviesa géneros con la misma facilidad con que trepana el cerebro del oyente, y tirando por la calle de en medio abraza el mismo caos devorador al que otros acceden mediante mil transbordos. Within A World Forgotten convierte el Black Metal, el Grindcore y el Death Metal en ofrendas a un dios muerto que nos espera en un fin de acto cada vez más cercano, y cuya demora se hace muchísimo más amena gracias a barbaridades como ésta. 

Reseña invocada por CTHULHU.