INTERSIGNO – Non Plus Ultra (2019)

CIVITAS MORTIS // ART: IGOR CASAYJARDÍN

– Nunca había visto un árbol. Es bonito.

– Está muerto.

BLADE RUNNER 2049

Descubrí la obra de Intersigno hace un año, a raíz del recopilatorio que recogía Dark Space I (2015) y Dark Space II (2017) en una edición maravillosa cortesía del interesantísimo sello andaluz Civitas Mortis. En ella hallé una propuesta que, aunque firmemente enraizada en el Darksynth, mostraba una personalidad muy marcada que la hacía sobresalir por encima de la media de un género con serios visos de ahogarse por sobresaturación. Tras aquel descubrimiento me zambullí en el universo de José González, el hombre tras Intersigno, y terminé por enamorarme de una obra que con Non Plus Ultra (Civitas Mortis, 2019) da otro paso de gigante en una carrera que continúa evolucionando bajo sus propios términos.

Varios son los caminos por los que ha evolucionado la escena Darksynth internacional, dependiendo principalmente de los gustos y filiaciones de sus mentes maestras. Así, nos podemos encontrar acercamientos al techno más oscuro en Perturbator, al hard rock ochentero del último Carpenter Brut o ese medido equilibrio entre lo retro y lo futurista de Dan Terminus, por poner algunos ejemplos bien conocidos. Lo interesante de Intersigno es que no se adscribe a ninguna de estas corrientes, sino que desbroza un sendero propio tremendamente personal y reconocible, algo complicadísimo en un estilo tan dependiente a priori de sus pilares referenciales. Non Plus Ultra profundiza en la sorprendente capacidad de síntesis de la que hacían gala trabajos anteriores, condensando universos enteros en metrajes tremendamente comedidos y que a las primeras de cambio te sumergen en claustrofóbicas naves espaciales o enrarecidos paisajes postindustriales. El Darksynth se desnuda aquí de artificios al mismo tiempo que se muestra más evocador que nada de lo que vayas a encontrar ahí fuera, transmitiendo esa visión alienante e inhumana que tan bien retrataban las obras de cyberpunk y que cada vez sentimos más cerca. Citar a Carpenter o Simonetti sería tan manido como hacerlo con Black Sabbath cada vez que hablamos de una banda de Metal, por lo que trascendiendo lo obvio podemos hablar de temazos como «Henry» y la quintaesencia de la propuesta de Intersigno entre golpes infecciosamente bailables, coros ominosos y una capacidad para volarte la cabeza que ni la dextroanfetamina que se metía al cuerpo Case por los tugurios de Chiba. Y es que es precisamente el Neuromante de William Gibson lo que más me sugieren las oscuras, indiferentes y al mismo seductoras notas de «Sacrifice», «Dark Pleasures» o «Memories», promesas de un futuro plagado de placeres narcisistas, post-humanismo dirigido por grandes corporaciones y un vacío existencial atroz hacia el que nos sentimos atraídos como polillas a la luz. Non Plus Ultra es la banda sonora de esa huida hacia delante, un futuro desolador al que sin embargo nos dirigiremos bailando gracias a joyas como la que nos acaba de regalar Intersigno.

Non Plus Ultra demuestra que aún hay espacio para la diferenciación dentro del Darksynth, cortesía de Intersigno y su maestría a la hora de abrazar la oscuridad minimalista. Es muy probable que no seamos capaces de escapar de nuestra mierda de futuro, pero mientras su aparente inexorabilidad inspire obras como ésta, a mí no me importa lo más mínimo.

NOTA: 8,75/10