LOBEZNO: ENEMIGO DEL ESTADO / AGENTE DE SHIELD de Mark Millar y John Romita Jr. (2006)

 

 
 
Hoy os propongo desembarazarnos de las disquisiciones existenciales de Morrison, los análisis psicológicos de Moore o el universo contestatario de Warren Ellis para lanzarnos en brazos de la acción pura y dura en el equivalente más cercano a un blockbuster de calidad que pueda uno leer en el mundo del cómic, cortesía de ese tándem de lujo Millar-Romita Jr. que a mediados de la década pasada parió esta maravillosa historia para nuestro superhéroe con garras favorito. Además rescató a Lobezno de un estado de mediocridad alarmante que venía arrastrando por años en manos de inútiles como Liefeld o Larsen y de decepciones como la anodina etapa de Rucka. He de decir que mis sentimientos hacia Mark Millar son una mezcla de amor-odio (creo que es algo que comparto con mucha gente), y no poca frustración ante uno de los escritores actuales con mejores ideas del medio pero que a menudo se ve abocado al fracaso por una osadía que roza la falta de respeto y la falta de solidez a la hora de construir los cimientos de esas ideas. Entre sus grandes aciertos se cuentan su periplo por la serie The Authority de Warren Ellis, Superman: Red Son, Kick Ass o Wanted (aún con sus fallos), donde desarrolló con acierto esas premisas argumentales insólitas, unos diálogos vibrantes e ingeniosos y sus clásicos volteretas de guión que tan bien funcionan… cuando funcionan. Pero claro, al lado de esto tenemos fiascos como Civil War (aunque en su defensa he de decir que no creo que manejar un crossover de esa envergadura, y menos en Marvel, le permitiera tener manga ancha a la hora de tomar decisiones) o su participación en el Universo Ultimates. Sobre Romita Jr. qué decir… Uno de los dibujantes más grandes que ha tenido el cómic en las últimas tres décadas, con un estilo personal e intransferible y que ha conseguido el logro nada fácil de ponerse a la altura de la leyenda de su padre (cuanto menos, porque personalmente prefiero con creces al hijo).


Lo mejor de estas dos sagas de tres números cada una es su absoluta falta de pretensiones más allá de ofrecer una ración de espectáculo como hacía años que nuestro querido Logan no protagonizaba. Y vaya si lo consiguieron. Porque tanto Enemigo del Estado como Agente de SHIELD son acción a raudales, violencia, enfrentamientos épicos y la constatación de que efectivamente Lobezno es el mejor en lo que hace: repartir estopa como la pequeña máquina de matar que es (y muchas veces se olvida). Asesinado por un misterioso enemigo, Gorgón, Lobezno será resucitado por La Mano (la mítica y tenebrosa secta de ninjas) y puesto a su servicio en un ambicioso plan en el que también formará parte Hydra (si, los ex-nazis de “corta una cabeza y dos ocuparán su lugar”). No contento con esto, Millar lanza a la bola de pelo canadiense a zurrarse con SHIELD, Los 4 Fantásticos, Los VengadoresDaredevil, Elektra y los X-Men, dejando tras de sí un rastro de cadáveres estratosférico (creo que al final de la saga se cepilla entre buenos y malos a más de 2.000 personas!). Magia, ninjas, Centinelas, agentes secretos, superhéroes, batallas campales… Una bacanal sin freno en la que no tendrás ni un segundo para el respiro, con la ayuda inestimable de los espectaculares lápices de Romita Jr., de nuevo rayando a un nivel inalcanzable. Da igual que haya abrazado el minimalismo en sus trazos con la edad, este señor sigue jugando en otra liga. Respecto a Millar, hay que decir que hace una labor fantástica, reduciendo sus idas de olla pero a la vez dando rienda suelta a una acción que vuela todo el rato con la quinta marcha metida.


No voy a destripar más el cómic, tan sólo terminaré diciendo que con estas dos mini-sagas Millar y Romita Jr demostraron que espectáculo y calidad no tienen por qué ser conceptos antagónicos. Uno de las historias que más he gozado en los últimos años, y lectura imprescindible para todos los enamorados de la adrenalina y el olor de la sangre. Ya podría aprender Michael Bay… Buen provecho!