LOCRIAN – Return To Annihilation (2013)

 

Pocos movimientos me sorprendieron tanto el año pasado como el fichaje de Locrian por el sello Relapse Records. Y no porque la discográfica metálica carezca de «raritos» en su catálogo (ahí están True Widow o Chris Connelly), sino porque tanto la música como la trayectoria del trío de Chicago se me antojaban muy complicadas de manejar por cualquier sello, o más bien por uno sólo. Digo esto con la hiperactividad de la banda en mente, moldeando una prolífica carrera que en menos de 10 años ha parido más de 20 títulos entre LP’s, EP’s y colaboraciones con otras formaciones. En todo caso, e independientemente de lo que acontezca en el futuro, la unión entre el noise/drone de los estadounidenses y el sello metálico por antonomasia nos ha regalado Return To Annihilation (2013, Relapse Records), un disco contradictorio, impenetrable y excelso con el poder subyugador de un futuro que ha sobrevivido a la extinción de la raza humana. 

Son tantas y tan mutadas las referencias que maneja Locrian que se hace casi imposible una disección exitosa de su criatura sonora, y en Return To Annihilation la tarea puede llevar directamente a la locura debido a que todos esos elementos nunca se habían visto tan integrados en su personalidad como hasta ahora. A ello hay que sumarle que nos encontramos ante un trabajo contradictorio, engañoso, cuya sensación de mayor accesibilidad respecto a sus predecesores esconde un corazón impenetrable recubierto de una fina capa de «amabilidad». La dialéctica subyacente al disco habla de un minimalismo elevado a la máxima potencia como reflejo de unas capacidades compositivas inabarcables, como si el trío hubiera descubierto en la desnudez las respuestas a todas sus pesquisas narrativas, la revelación trascendental a través del hipnótico pasar de páginas en blanco. El sonido que nace de la ausencia. Nunca una portada había reflejado con tanta exactitud la música contenida en un álbum como en Return To Annihilation, banda sonora de unas ciudades desprovistas de humanos, de sus creadores, y que sin ellos continúan un fascinante declive envueltas en las brumas de un silencio lapidario, sólo interrumpido por el sonido de los elementos y de los pocos mecanismos que funcionan de forma automática hasta que todo acabe callando definitivamente. Comentaba que innumerables son los referentes que se integran en tan desolador paisaje sonoro, y durante los 7 cortes que conforman el disco lo podremos comprobar percibiendo ecos apocalípticos de los Swans, mantras primigenios reminiscentes de pioneros como La Monte Young y la Theatre Of Eternal Music, furibundos pasajes de rabia blacker y una retorcida y oscura vuelta de tuerca a la escena de Chicago que protagonizaron bandas como Tortoise, The Sea And Cake o los Chicago Underground Duo. Sin embargo ninguna de esas pinceladas prepara la mente del oyente para la comprensión de Return To Annihilation, un lienzo que sólo se atisba en toda su magnitud cuando se olvidan todos los antecedentes y se mira a un futuro desolado, desesperanzador y enterrado en el silencio del ocaso, tan sólo roto por los alaridos de frustración que el oyente lanza ante la inevitabilidad de tan fatal destino. Pero incluso a través del velo de la muerte surge la belleza, y uno no podrá sino emocionarse ante la belleza que despliega tan subyugadora sucesión de imágenes, de la fascinación de un mundo liberado de nuestras prisas, colores y sonidos, ajeno a un tiempo detenido por la ausencia de observadores que anoten su transcurso. Y así, ajeno a sus 50 minutos de duración y con la mente envuelta en brumas acaba el oyente a la finalización de Return To Annihilation, un disco único por su propuesta y necesario por su condición profética, una pequeña ventana asomada a un futuro que lamentablemente cada vez parece más plausible.

Locrian refuerzan su condición de genios proféticos dando una nueva vuelta de tuerca a su sonido, una personalísima propuesta bebedora de los Swans, La Monte Young, el Black Metal y la escena post-rockera de Chicago que a través de su filtro creativo deviene en susurros de un futuro desolado donde el silencio pinta cuadros en honor a nuestra ausencia. 

BUY IT!!! (Relapse Records)

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Reseña invocada por CTHULHU.