MIND! – Stunde Null (2013)

 

 

Tras desgranar los encantos del Frozen Galaxies de Pyramidal me veía obligado a continuar con otro de los grandes discos rockeros en lo que vamos de año, el debut de los algecireños Mind!. El cuarteto ha recibido una atención especial por contar entre sus filas con Poti de Viaje a 800 (encargado aquí de guitarra, teclado y voz), pero os aseguro que la propuesta que completan Sergio (batería), Mateo (guitarra) y Sandra (bajo, también en PussyWorm) es toda una delicia más allá del currículo de sus miembros, y que además muy poco tiene que ver con la genial banda de stoner gaditana. Y es que Stunde Null (expresión militar germana usualmente utilizada para referirse a la caída del régimen nazi) es una criatura con acento alemán pero nacionalidad cósmica, una fantástica amalgama donde además del rock experimental germano hay cabida para el rock progresivo, el space rock y la psicodelia. El álbum ha sido editado en vinilo por la propia banda (Not On Label Records) contando también con la colaboración de Odio Sonoro, Nooirax, The Bloody Dirty Sanchez, Subterránea, Soviet y El Lío Es Gordo.

No tengo ningún reparo en afirmar que Stunde Null es uno de los mejores discos de rock de este 2013, una certeza nacida de las sucesivas escuchas y la necesidad, tras ellas, de tener que buscar mi consciencia en los límites de nuestra galaxia.  Y es que si algo define al debut de Mind! es su inequívoca vocación espacial, que aunque acompañada de elementos propios del krautrock y el progresivo se mantiene siempre a la cabeza de la expedición. Lo que sí es cierto es que esos compañeros definen y mucho la manera en que la nave algecireña explora el cosmos, de tal modo que más allá de plagiar a Hawkwind (su principal referente) la cosa deviene en un genial caleidoscopio de sonoridades y recursos que hunde sus raíces en buena parte del panorama expansivo de finales de los 60 y principios de los 70, aunque no en su vertiente más «popular». Y es que si bien, y por poner un ejemplo, la influencia de Pink Floyd es bastante palpable a lo largo de Stunde Null, especialmente en temas como Time To Fly o Cucumbers From Mars, también lo es que nos remiten a la época más experimentadora de los británicos, la de discos como Ummagumma o incluso Meddle. Así pues que nadie espere ese progresivo nacido del cálculo y la racionalidad porque se va a encontrar con una obra que abraza la otra vertiente del género, la que nacía de la inquietud y libertad creativas más absolutas, cuando todavía el estilo caminaba de la mano de su hermana la psicodelia. Otro de los aciertos del disco es su versatilidad y amplio abanico de recursos, que aunque como comentaba parte de unas coordenadas muy concretas es capaz de combinar sus ingredientes en diferentes proporciones para que cada tema sea un mundo en sí mismo, un planeta diferente pero unido por el poder gravitatorio de la creatividad del cuarteto. Esto se traduce en 40 minutos donde hay cabida para la ya citada y ubicua mano de Pink Floyd, guiños a los Spacemen 3 más bailables en Battery Licker o a la genialidad de Neu! en Sundrun Hreyfingarlaus, y que hacen que Stunde Null se pase como un suspiro a través de una sonrisa, la que inevitablemente te saldrá tras vivir esta maravillosa experiencia sonora.

Más allá del genial viaje en el tiempo que supone Stunde Null estamos ante un álbum que demuestra la enorme variedad de herramientas en el universo creativo de Mind!, capaces ya en su debut de parir uno de los mejores discos de lisergia rockera del año y que esperemos sea la antesala de muchas travesías por venir. Yo por si acaso no me quito el traje espacial.

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Reseña invocada por CTHULHU.