PYLAR – Poderoso se alza en My (2013)

«La Geometría existía antes de la Creación. Es co-eterna con la mente de Dios… La Geometría ofreció a Dios un modelo para la Creación… La Geometría es Dios mismo» – Johannes Kepler

Cada cierto tiempo el insondable cosmos nos ofrece algo especial a través del filtro artístico del hombre, una de esas obras a todas luces inclasificable, esquiva a la síntesis analítica pero afín a nuestras pulsiones más primordiales, y que convierte a sus creadores en poco menos que alquimistas del sonido, extraños hacedores que convierten los antiguos saberes en arte con el que alcanzar los ciegos corazones de los hombres, castrados tras siglos de educación racional y científica. Casi siempre la misión de estas obras, su intencionalidad, no es otra que abrir nuestros ojos a la verdadera cartografía del Universo, a su geometría, y hacernos comprender el lugar que el hombre ocupa en ese dibujo. Para egipcios, mayas y pensadores clásicos como Platón esa geometría era sagrada, la vía para comprender a Dios (desde luego no el Dios judeocristiano) y a través de ella hacerlo con nosotros mismos. Para otros ese pensamiento es más metafórico, una manera de explicar lo indivisible de nuestra existencia respecto al engranaje de la vida o la materia. Se crea o no es indiscutible no sólo lo seductor de la idea, sino la fuerza y poder que laten tras las representaciones que de ella se han hecho, ya sea a través del arte o de la técnica (en la época en la que ésta aún no se había plegado completamente al método científico). Poderoso se alza en My (2013, Knockturne Records) es una de esas obras, el debut del colectivo sevillano conocido como Pylar y del que se dice cuenta con miembros de los todopoderosos Orthodox y los soprendentes Blooming Látigo. 7 cortes en los que, como decía, se puede creer o no, pero cuya fuerza no puede ser ignorada.

 

Estamos ante un trabajo que no puede ser diseccionado, al menos no con mi mente limitada, y cuya esencia escapa a cualquier comparación o encorsetado estilístico, principalmente porque nos remite a épocas de nuestra especie y saberes muy anteriores a la aparición de las etiquetas. ¿Ambient? ¿Doom? ¿Musica sacra? Su enunciado sólo puede ir acompañado de risas ante la magnitud de la obra de los sevillanos. Tal vez música experimental, pero siendo conscientes en todo momento que ese es el cajón de sastre donde metemos todas las propuestas que no comprendemos. No, Poderoso se alza en My es un ceremonial, 7 actos de trascendentalismo sonoro con la capacidad se postrarte y amedrentarte ante su liturgia, aún cuando no entiendas su trasfondo. Hacía referencia antes a la alquimia, y tras repetidas escuchas del disco cada vez me queda más claro que la categoría de sus artífices tiene más que ver con esa práctica que con la música. Más allá de la vulgar concepción que se tiene de ella (proto-ciencia obsesionada con la transmutación del metal simple en oro), la alquimia era una fascinante conjunción de saberes (metalúrgicos, espirituales,filosóficos, artísticos) que buscaba la iluminación de quien la practicaba, y donde la manipulación de metales sólo era la vía para dicha trascendencia. Del mismo modo Pylar obran con su álbum, a través de una compleja repetición sonora que sobrepasa la mera aliteración para convertirse en una espiral ritualística donde la simbología se esconde entre notas musicales, y cuya principal virtud es la de hipnotizar al oyente aunque éste, como yo, sea profano respecto a sus preceptos. Órganos catedralicios, guitarras distorsionadas, percusión, flautas, loops, voces histéricas, solemnes coros… Todo cabe y aporta en Poderoso se alza en My, moldeando desde clímax atemorizantes en ¡Alzaos, oh, puertas eternas!, El más anciano de los errantes o El Pylar ha sido alzado hasta hipnóticas piezas minimalistas como El primer signatario, pasando por acercamientos al drone/noise en La gran luminaria. No os voy a engañar diciendo que estamos ante un álbum fácil, ni uno que vayáis a escuchar a menudo, pero como todas las grandes obras de vanguardismo sí que será un preciado objeto al que acudiréis siempre que queráis recordar que hay otros caminos musicales diferentes a los establecidos, y que incluso pueden cambiaros la percepción que teníais de la realidad. Y de eso, señores, hay muy poquito ahí fuera. 

Poderoso se alza en My es una obra más allá de la música, del arte en general, que se erige como un fascinante culto a los saberes antiguos encerrado en 7 actos sobrecogedores. Con ella bajo el brazo los sevillanos Pylar nos invitan a entrar en su primigenio ceremonial, y a través de su guía trascender la vanguardia y el experimentalismo para descubrir la geometría sagrada del Universo. Un pasote de viaje. 

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Reseña invocada por CTHULHU.