SATURNA – Ignis (2013)

 

Que Saturna es una banda a la que tenemos un especial cariño por estos lares es algo evidente para aquel que haya buceado un poco en nuestros archivos, donde habrá encontrado la reseña de su fantástico debut The Kingdom Of Spirit (2012, Odio Sonoro/Seven Snake Records) y las dos entrevistas que hemos tenido el inmenso placer de hacerles y donde ha quedado claro el amor que este cuarteto barcelonés siente por lo que hace. Sin tiempo que perder y tras haber compartido escenario en este último año con gente como Viaje a 800, Ufomammut o Torche, Saturna nos presentan su segundo largo Ignis (2013, Seven Snake Records), de nuevo con portadón a cargo de Jondix, contando con la producción de Wero en el Alamo Studio de Barcelona y con el gran Billy Andreson haciendo lo propio en tareas de masterización. 

Supongo que afrontar un segundo álbum cuando tu debut ha dejado tan buen sabor de boca como hizo The Kingdom Of Spirit no tiene que ser algo sencillo… a no ser que seas Saturna y la composición te sea tan natural, o necesaria, como el respirar. Quien espere en Ignis una repetición de esquemas se va a llevar una sorpresa, pues más allá de unas influencias que se siguen manteniendo en la época dorada del rock pesado el cuarteto ha decidido  afrontar su nuevo trabajo desde unas coordenadas distintas. Lo primero que resulta evidente en Ignis es su mayor cualidad orgánica, una fluida cohesión que contrasta con la policromía de su predecesor, algo normal si tenemos en cuenta que aquel fue fruto del trabajo de varios años. Aquí todo se siente supeditado a una idea, a un proceso compositivo concreto en el tiempo y donde todos los miembros de Saturna han encajado sus talentos de una manera más certera. Otro de los aspectos donde ha habido movimiento de ficha ha sido en el de la producción, abandonando hasta cierto punto los graves y la pesadez a favor de sonidos más descarnados y crudos, dando a la vez una mayor sensación de directo y acercándose a las sonoridades clásicas, decisión que se siente acertada cuando se contrastan con las 9 composiciones que componen el álbum.

En la última entrevista que tuve con ellos les comenté que Ignis me parecía un disco más terrenal, entendido esto como un trabajo mucho más poderoso y volcánico que The Kingdom Of Spirit, y que pese a contar con un sonido menos pesado hacía gala de una energía superior a su debut. Tras escuchar repetidas veces el álbum es algo en lo que me sigo manteniendo, y cortes como Sonic Keys corroboran mi afirmación con sus guitarras flamígera y su delicioso espíritu clasicista. Este tono es el que predomina en la cara A del disco, con erupciones sonoras de la talla de School Of Mysteries y Cosmic Light que demuestran que estos tíos saben tanto de tectónica como como del magma abrasador que le suele acompañar. La excepción la encontramos con la sorprendente Beside A Dying Star, un precioso corte reposado y épico como ver morir el Sol (nunca mejor dicho). En la cara B del álbum nos reencontramos con la cara más plúmbea de los barceloneses que abren con la incontestable Course Of The Moon, todo un hit que hará las delicias de los fans de Black Sabbath y Pentagram merced a un riff capaz de dislocarte las cervicales. El pesado caminar hacia la victoria continúa con joyas de la talla de Traveler In Time y Science And Transformation, esta última otra de mis preferidas con su comienzo a los Saint Vitus pero que termina desplegándose como todo un temón de hard rock a la vieja usanza. Y qué decir de la final The Higpriestess Veil, un tema que me ha recordado al Ozzy Osbourne que todavía sabía hacer discazos en solitario y que obra como cierre perfecto de la función. La verdad que estamos ante otro gran disco de Saturna, 9 cortes de magnífico hard rock que a su indudable peso específico suman la sensación de que estamos ante una banda que todavía no ha alcanzado su techo creativo, y que está preñada de muchos triunfos por venir.

Ignis corrobora a los barceloneses Saturna como uno de los grandes valores del rock estatal, y dando una vuelta de tuerca a su sonido han conseguido moldear un álbum que haciendo gala a su nombre se muestra mucho más fogoso y volcánico que su predecesor, pero sin olvidar las fuerzas tectónicas a las que le debe su existencia. Lo han vuelto a hacer!

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Reseña invocada por CTHULHU.