SEVEN SISTERS OF SLEEP – Opium Morals (2013)

 

Que el Universo del Doom y todos sus subgéneros goza actualmente de una gran popularidad (siempre en términos de underground) viene ratificado por la cantidad de nuevas bandas que se adhieren a su libro de estilo y por la resurrección mediática de muchos de sus pesos pesados, algunos de ellos recibiendo ahora el reconocimiento que no tuvieron en su día. Es tanto el poder gravitatorio del género que hace que muchos otros estilos con características propias aparezcan como meras derivaciones suyas, y casi eliminando la historia y elementos configuradores que les dieron forma. En concreto me estoy refiriendo al Sludge, una criatura nacida como hija bastarda del Hardcore-Punk y los riffs gargantuescos de los Melvins pero que con el paso del tiempo ha acabado casi como un prefijo de los sonidos plúmbeos y las cadencias lentas, como un mero añadido de abrasividad para propuestas que en lo esencial pertenecen al campo del Doom de efluvios sabbathicos. Por eso no me extrañó leer en diversas críticas que el sonido de los angelinos Seven Sisters Of Sleep era una “forma diferente de entender el Sludge” o “una personal mezcla entre Hardcore y Sludge”, cuando en realidad estaban frente a una de las formas más puras del género. Y es que a pesar de las peculiaridades de Opium Morals (2013, A389 Recordings), que las tiene, pocos discos ahí fuera exhiben con tanta grandeza y mala hostia lo que intentaban decir esos locos de Nueva Orleans que respondían (y responden) al nombre de Eyehategod.

 

Con su segundo larga duración Seven Sisters Of Sleep han superado con creces el nivel de su notable debut homónimo e invocado un ser de puro odio y esputo nihilista, un puñetazo sonoro en la cara de nuestra especie que te hará castigar las cervicales mientras levantas el puño al cielo esperando la extinción. Con creces nos lo hemos ganado, y Opium Morals deviene en la banda sonora perfecta de nuestras miserias, el camino más corto al Infierno encarnado en diez cortes que no necesitan mucho más de media hora para dejarte el culo como la bandera de Japón. Comentaba a través de Facebook uno de los seguidores de la web que Seven Sisters Of Sleep son los que mejor entendieron tanto a Integrity como a Eyehategod, y la verdad que no encuentro mejor síntesis del disco que esa. Y es que el quinteto aúna toda la iracunda oscuridad y mal rollo oscurantista de los hardcoretas de Cleveland junto a la inconfundible crudeza abrasiva y nihilista de los titanes de Nueva Orleans, mostrando su poderío gargantuesco tanto en las cabalgadas con la quinta marcha puesta como en unos medios tiempos abisales capaces de licuar todos los huesos de tu cuerpo. Un corte como Grindstone invita al pogo y al headbanging como si la vida te fuera en ello, y es muy probable que acabe siendo así, mientras que temas como Reaper Christ o White Braid equivalen a sentir una lija del 10 despellejándote vivo sin ninguna prisa por acercar el final de tu agonía. En este aspecto destaca la dupla de guitarras a cargo de Eddie Bermudez y Brock Elmore, principales responsables de la pasmosa facilidad con que Opium Morals se mueve por la aceleración hardcoreta al mismo tiempo que por los tectónicos riffs del Sludge más vigoréxico, siendo apuntillados por un Tim McClary que es pura mala hostia y desesperación a las voces, y que termina por disparar el álbum a unas cotas de negra excelencia casi imposibles de superar. Así que si eres de esos como yo que te manoseas lascivamente tanto con los tempos desatados como con los lentos cachiporrazos de un troll de las cavernas, Opium Morals es tu disco y la vía más corta para acabar en la cárcel por conducta impúdica e intento de genocidio.

Rescatando el Sludge como género en si mismo y arma de destrucción masiva sin igual, Seven Sisters Of Sleep han demostrado no sólo que tienen un nombre cojonudo sino que con Opium Morals han creado uno de los discos más demoledores del año, mezcla imparable de Hardcore negro y cabrón con las sonoridades más plúmbeas y abrasivas que puedas imaginar. El Sludge del siglo XXI ya está aquí.

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Reseña invocada por CTHULHU.