SKUGGSJÁ – A Piece For Mind & Mirror (2016)

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NotasWeb9,5

 

No estoy seguro de que tengamos mucho que enseñar a partir de nuestra historia ; tenemos los mismos defectos, y el tipo de tiranos que configuran la historia como mejor les parece .Respecto a la cultura creo que la única cosa que podemos enseñar al mundo es a tener fe y aprecio por las cosas fuera de lo ordinario.

Ivar Bjørnson (Skuggsjá, Enslaved)

El 17 de Mayo de 1814 se firmaba en Eidsvoll (por entonces Christiania) la Constitución de Noruega, la más antigua del viejo continente (aunque reconociendo el espíritu seminal que la Revolución Francesa, a su vez influida por la Guerra de Independencia estadounidense, imbuyó a la mayoría de ellas) y con diferencia una de las más democráticas de cuantas se rubricaran en aquel periodo. A diferencia de otros países, el día nacional noruego se celebra no con la presencia de fuerzas armadas sino con marchas de estudiantes, asociaciones vecinales y demás agentes sociales desvinculados del Estado en una festividad que, al igual que aquel texto, inciden en la soberanía del pueblo por encima de cualquier otro poder. En 2014 dos músicos vinculados a la escena blacker, Ivar Bjørnson de Enslaved y Einar Selvik de Wardruna (además del encargado de la banda sonora de la popular serie Vikings), reciben el encargo oficial de preparar una obra que conmemore los 200 años de historia de la Noruega moderna para ser representada en el festival de folk Eidsivablot de Eidsvoll. El resultado fue Skuggsjá, una viaje sonoro mucho más allá de los dos siglos mencionados y que hundía sus raíces en la fascinante historia del pueblo noruego, y cuya representación (rodeados de algunos de los nombres propios más importantes del folk de su país, muchos de ellos de fama internacional como Olav L. Mjelva) fue todo un acontecimiento nacional. Un año después, y esta vez rodeados de los músicos de Enslaved y Wardruna, hicieron lo propio en el festival holandés Roadburn, probablemente el mejor del planeta si hablamos en términos de Rock y Metal. Tradición y contemporaneidad dados de la mano en una obra excepcional, única, y que acaba de ver la luz a través del sello francés Season Of Mist.

El orgullo nacional, ese abstracto consensuado y tantas veces pervertido, cobra en la obra de Bjørnson (voces, guitarra, bajo y teclado) y Selvik (voces, talgharpa, lira Kravik, cuerno de cabra, neverlur, flauta de hueso, percusión y sintes) el más profundo retrato de su pueblo por encima de nostalgias, exabruptos o reivindicaciones. A Piece For Mind & Mirror (no hay título más acertado posible) es una travesía llena de frialdad, hipnotismo, furia, misterio, belleza y la dignidad de una nación que supo sobrevivir y medrar en uno de los entornos más hostiles del planeta. Huyendo de la caricatura belicista en la que suelen caer los relatos mediocres sobre los pueblos escandinavos, Skuggsjá ahonda y al mismo tiempo expande su mirada consiguiendo atrapar eso que llamamos alma y que no es otra cosa que la Verdad intangible de las cosas más allá de datos, fechas y comparativas. Y todo ello de la mano de dos genios surgidos de la escena black metalera, sin la cual no se podría entender la cultura noruega actual y cuya labor durante más de dos décadas por poner en valor sus raíces paganas ha tenido un impacto a nivel internacional.

He de reconocer que no soy el mayor fan del Folk Metal que existe, y muchos de sus nombres propios me horripilan con su unión a martillazos de tradición y metal con productos más cercanos al himno cervecero que a una relectura o actualización de la tradición sonora, pero del mismo modo cuando me ha tocado quitarme el sombrero con los trabajos de Falkenbach, Windir, Thyrfing o Wardruna lo he hecho. Y lo vuelvo a hacer. Es imposible resistirse ante una obra como ésta capaz de mostrarse delicada a la par que de directa, y cuyo maridaje entre instrumentos tradicionales y modernos (aumentado el contraste por la interpretación de estos últimos con la metodología propia del Black Metal, llena de afinaciones agudas cercanas al ruido blanco y sus incisivos tremolo pickings) se convierte prácticamente en un idilio atemporal. Imposible no estremecerse ante este maridaje en la circular Makta Og Vanaera (I All Tid), la que más guiños hace a los Enslaved vikingos, o la simplemente maravillosa Bon Om Ending y su épica capaz de poner los pelos de punta, ambas composiciones excepcionales donde cada instrumento (y son unos cuantos) se muestra con una clase y dosificación perfectas, al igual que una labor vocal donde los fraseos solemnes, los alaridos blackers y los coros tradicionales encuentran su punto de entendimiento ideal. Temas más tradicionales como Kvervandi, el que da título al proyecto o Maelt Fra Minne encuentran en la percutiva moderna, los teclados y las guitarras amplificadas la plataforma desde la que impulsarse a un nuevo nivel, y aunque estos últimos se mantienen en un acertado segundo plano su influencia es decisiva para convertir los citados temas y, en general, A Piece For Mind & Mirror en un ejemplo casi perfecto de cómo partir del siglo XXI y regresar a los albores de nuestro tiempo en un viaje mitad onírico y mitad consciente, que es lo que ocurre cuando el mito viaja a través de notas musicales. De esto se deduce que no todos podrán extraer toda la magia de una obra así, pues lamentablemente vivimos en un mundo demasiado desarraigado y cegado por la falsa post-modernidad prendada de la concatenación de modas fugaces como para sacar una hora de conexión con nuestras raíces, pero para todos aquellos que saben escuchar las voces de otro tiempo, o que están dispuestos a abrirse a ellas, Skuggsjá les brindará una de las mejores experiencias que se puedan tener en esta vida.

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Por fin podemos acceder a la obra con la que Ivar Bjørnson (Enslaved) y Einar Selvik (Wardruna) estremecieron a su país en el 200 aniversario de la Constitución de Noruega, y que posteriormente hizo lo propio con los asistentes al Roadburn de 2015. Un monumento a la historia de un pueblo que nos sigue enamorando con la fuerza de sus mitos y relatos, y que de la mano de dos de sus músicos más extraordinarios reconcilia tradición y contemporaneidad para convertirnos a todos, aunque sea por unos momentos, en orgullosos miembros del pueblo nórdico y fascinados aprendices de los Edda. Porque todos somos uno con nuestro pasado.

Reseña invocada por CTHULHU.