SOFY MAJOR – Idolize (2013)

 

Hoy vamos a contar una historia, una que versa sobre el esfuerzo, la capacidad de superación y el valor de la escena underground. Los protagonistas son Sofy Major, banda gala de rock/noise con un fantástico debut en la calle (Permission To Engage de 2010), un no menos molón split junto a Membrane y la voluntad para girar al máximo de sus capacidades consiguiendo el premio de compartir tablas con titanes de la talla de Kylesa, Baroness, Dark Castle, Boris, Electric Wizard o Schrinebuilder. Con esa base, ahorros fruto del sudor y un montón de esperanzas en la maleta deciden tomar rumbo a Brooklyn para grabar su nuevo disco en los Translation Studios junto al gran Andrew Schneider (Unsane, Keelhaul, Converge…). La cosa marcha bien, pero como en toda gran historia que se precie tenía que haber un malo a la altura, y en este caso su nombre fue Sandy, el huracán de ese nombre que el 29 de Octubre de 2012 golpeó la Costa Este de los EEUU. Sus efectos, de sobra conocidos, se llevaron no sólo los Translation Studios, sino también el transporte y backline de la banda, dejando a los franceses literalmente tirados en Nueva York. Pero tranquilos que aquí viene lo bueno, el salvador en forma de un concepto cada vez más olvidado por todo el mundo: la escena. Desde la profesionalidad de un Schneider dispuesto a seguir hacia delante contra viento y marea al apoyo inestimable del gran Dave Curran (Unsane, Pigs), Sofy Major pudieron salvar el escollo y presentar al mundo el flamante Idolize (2013, Solar Flare Records), otro poderoso embate de noise malencarado que estarán presentando por media Europa junto a los Pigs del mencionado Dave Curran. Conclusión narrativa perfecta para un disco a la altura de tan magna epopeya.

Y es que Idolize es un disco redondo, lleno de pasión e intensidad y que hace gala de un gancho simplemente irresistible. Para entrar en él primero hay que intentar arrojar algo de luz a ese género-cajón de sastre conocido como noise, y que tiene mil acepciones dependiendo de qué escena estilística lo defina. Porque hablamos de un paraguas capaz de albergar al mismo tiempo el terrorismo sonoro de Merzbow, el rock alternativo de Sonic Youth o la heterodoxia hardcore-metálica de Helmet, y cuya completa carencia de fronteras hace imposible una situación exacta de sus coordenadas. Si vamos a la simplificación toponímica está claro que es el primer grupo el que debería arrogarse el derecho de utilizar la palabra, pero si vamos a la tradición rockera es indudable que los segundos también tienen ciertos derechos de paternidad. La tercera vía, que es en la que militan Sofy Major, comparte los orígenes hardcore del noise/rock más el músculo metálico que más tarde le insuflaron formaciones como Unsane, y que tiene en la combinación de pegada, contundencia y rabia su principal arma sonora. 

Sin embargo que nadie espere de estos galos una mera fotocopia de lo brindado por las huestes de Dave Curran porque estaría muy equivocado, ya que su propuesta fluye a través de la suma y combinación de influencias más diversas que acaban por brindar a Idolize un cariz personal y diferenciado. A pesar de que todas ellas se mueven por la gama cromática que va del hardcore al noise, rock mediante, es imposible no aplaudir el gancho que Sofy Major le imprime a todas sus composiciones así como una dinámica endiablada que hará que sus 43 minutos de duración se te pasen en un suspiro. Hablaba de la variedad, y a nada que uno afine el oído surge en toda su magnitud: un corte como el muy stoner Comment lo podrían haber firmado los mismísimos Torche, Aucune Importance hace guiños a los stacattos guitarreros de Helmet, el músculo arisco y pantanoso de Platini mira al legado de los enormes Keelhaul, y la participación de Dave Curran junto al bajo y riffs gargantuescos en Steven The Slow nos recuerdan por qué Unsane es una de las bandas más grandes del Universo. Por si eso fuera poco Idolize cierra con Power Of Their Voice, tremebunda versión del mítico grupo galo de punk/noise Portobello Bones y que de manera sorpresiva nos regala un temazo final del tamaño de un castillo. Pero lo que de verdad deja un maravilloso sabor de boca es que por encima de todos estos matices, de todas las influencias, se alza una banda con una personalidad, rabia y actitud desbordantes, y que reclaman la entera paternidad de un discazo que es suyo por derecho propio. Que su sufrimiento les ha costado, cojones.

Idolize es el triunfo de la voluntad y la perseverancia sobre las adversidades, amén de una monstruosa batidora donde el noise, el hardcore, el metal y el stoner confluyen para saltarte todos los dientes de la boca. Triunfo incontestable para una banda que sigue dando pasos hacia el Apocalipsis.

BUY IT!!! (Solar Flare Records)

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Reseña invocada por CTHULHU.