SPECTRAL LORE – III (2014)

«Es fácil vivir en el mundo según la opinión del mundo. Es fácil vivir en la sociedad según la propia opinión. Pero el hombre grande es aquel que en medio de la muchedumbre conserva con perfecta dulzura la independencia de la soledad»

Ralph Waldo Emerson

Spectral Lore es uno de los secretos mejor guardados del extremismo metálico griego y proyecto personal de Ayloss, también guitarrista de Divine Element. En escena desde 2005, la carrera del heleno ha ido de menos a más hasta llegar a un 2014 en el que muchos esperábamos que III (I, Voidhanger Records) no sólo le aupara a jugar en las grandes ligas del Black Metal, sino que le distanciara de cualquier contemporáneo merced a una expansiva propuesta llena de ambientaciones, guiños al Rock Progresivo clásico, un colosalismo compositivo inigualable y una lírica donde el existencialismo rasga su negra mortaja para dejar paso a la luz.

 

Os aseguro que III cumple con creces todas las expectativas generadas, y es tanta su grandeza que abre toda una serie de nuevas reflexiones a su alrededor, respecto a la obra en sí mismo y sobre las capacidades expresivas de un Black Metal en constante expansión. Pero vayamos por partes. El nuevo trabajo de Spectral Lore es un álbum ciclópeo (de hecho es doble), casi 90 minutos no aptos para los amigos de la fugacidad y cuyo análisis en profundidad podría dar para unos cuantos miles de palabras. Con una primera parte englobada bajo el nombre de «Singularity» y una segunda titulada «Eternity», se deduce por un lado la elevada pretenciosidad del señor Ayloss (en este caso bien entendida) y por otra la continuidad de su obsesión acerca del papel de la individualidad en el Universo, que aquí desarrolla de manera excelsa y con una poética y discurso muy por encima de la media habitual tanto en el Rock como en el Metal (ambos géneros comparten buena parte de las temáticas a pesar de las diferencias formales). Moviéndose a través del convulso existencialismo de Bataille (o su discípulo aventajado Kafka) pero sin abandonar la luminosidad de autores seminales como Ralph Waldo Emerson, Ayloss entiende la individualidad como algo intrínsacemente unido al cosmos al que todos pertenecemos, pero que nuestra castrante existencia occidental nos hace olvidar hundiéndonos en un terrible estado de alienación y sufrimiento vital. Sólo a través de la comprensión de esa conexión sagrada (en el sentido espiritual más que religioso), repleta de tensiones, se revela todo nuestro potencial creativo y su verdadera medida. 

Todavía llevo la Bestia Negra encadenada en el interior. Y el recuerdo de todo el pasado.

¿Cuál es entonces mi ideal? Si acaso un sueño con raíces en el suelo.

De raíces tejidas juntas en un tronco colectivo, colosal,

Que se eleva, atravesando el cielo, en las profundidades del Universo

Para expresar conceptos tan sublimes y universales el genio heleno ha explotado al máximo su exhuberante caudal compositivo, regalándonos hora y media donde melodías, agresividad, belleza y evocación ultraterrena se combinan en una danza cósmica a la par que intimista (para él ambos espacios, el Yo y el Todo, son lo mismo), un arrebatador tapiz sonoro capaz de aunar Rock Progresivo, Black Metal, Folk y Ambient, y llevar su cópula hasta nuevos y sorprendentes parajes. Desde el convulso comienzo con Omphalos y The Veiled Garden a esa puñetera joya final de Prog-Rock clásico que es Cosmic Significance (y que es una mezcla entre Yes y la New Age de sintetizadores entre tremolo pickings), el álbum traza un periplo conceptual que tiene su punto medio en la colosal The Cold March Towards Eternal Brightness (del cual extraigo la cita anterior), probablemente el tema que mejor refleja todas las virtudes compositivas de Spectral Lore.

Pero lo más sorprendente es lo que subyace a lo estrictamente musical, y es que III es un álbum que dinamita la línea de flotación filosófica del Black Metal tradicional, y todo ello sin despegarse del envoltorio formal del mismo. Esto no lo ha parido un pretencioso flequilludo de clase media norteamericana, sino un metalhead griego con la intención (cito textualmente) de «negar el pesimismo y el nihilismo existencial siempre presente en el Black Metal». Y lo más alucinante de tamaña herejía es que funciona, hasta tal punto que podemos hablar de poco menos que una obra maestra capaz de llevar las posibilidades discursivas del género tan lejos que se acaban encontrando con su propio génesis y lo confrontan. Hasta cierto punto podríamos decir que el Black Metal es la música de la negación, y tenía que llegar el momento en el que incluso se negara a sí misma. El debate está abierto, pero sólo diré que si la polémica viene de la mano de algo como III, la trifulca es bienvenida. Una maravilla.

III es probablemente el mejor álbum de Black Metal que vayas a escuchar en 2014, una obra donde poesía y existencialismo filosófico cabalgan a lomos no sólo del extremismo metálico sino del Folk, el Rock Progresivo Clásico y el Ambient, confrontando además el discurso tradicional dentro del género. A través de él Spectral Lore ha articulado una de las reflexiones sonoras sobre la Individualidad y el Universo más soberbias jamás compuestas. Pasote.

 

 Reseña invocada por CTHULHU.