THE DEAD-END ALLEY BAND – Odd Stories (2014)

“Cuando siento necesidad de religión, salgo por la noche y pinto las estrellas”

Vincent Van Gogh – Carta a Theo Van Gogh (Septiembre de 1888)

Dos años después de aquel maravilloso Whispers Of The Night regresan los peruanos The Dead-End Alley Band con su segundo largo, un Odd Stories que de nuevo ha sido editado por el insigne sello alemán Nasoni Records y que ha contado con la producción de Chino Burga (La Ira De Dios), inmejorables credenciales para un disco que salía con la “presión” de consolidar el proyecto liderado por los multi-instrumentistas Javier Kou y Sebastián Sánchez-Botta (y que completan el guitarra Leonardo Alva y el batería Jaime Díaz). En ese aspecto ya os puedo adelantar que lo han conseguido, incluso dar un paso adelante, pero esperemos que también sirva de puerta para que el público occidental descubra la efervescente escena peruana de lisergia rockera que además de The Dead-End Alley Band cuenta con bandazas como Tortuga, Spatial Moods o Montivus Communitas, y que desciende de una insigne rama genealógica donde aparecen nombres como La Ira De Dios, Tlön y, más hacia la raíz, Traffic Sound y Laghonia.

Odd Stories es un oscuro y excitante viaje al corazón de la noche, a sus historias “impares” por lo extraño y onírico de sus narraciones, así como la mezcla indivisible de temor y fascinación que el crepúsculo siempre ha inspirado en el corazón del hombre. Con este lienzo bien sujeto la banda peruana colorea un trabajo exhuberante, poliédrico y evocador, como las decenas de rostros y escenas que nos imaginamos cuando nos sumimos en la más absoluta oscuridad. A medio camino entre el inmortal trabajo de Ray Manzarek en The Doors y las bandas sonoras del cine de terror clásico de serie B, The Dead-End Alley Band consigue dotar a tan etéreo punto de partida las dosis exactas de blues y rock como para que su propuesta no se pierda en la noche. Con un pie en la realidad y el otro en la incorpórea infinitud de nuestras fantasías Odd Stories es capaz de alcanzar al oyente al mismo tiempo que lo transporta a un mundo donde lo ominoso abraza a lo bizarro en su acepción francesa, pudiendo convivir una delicia surf como Devil’s Mask con joyas de oscura evocación de la talla de Blue At Distance o The Cosmic Cry Out, éstos últimos dos de los mejores cortes que servidor ha escuchado este año. Obligado me veo a incidir en The Cosmic Cry Out, pues su guitarreo bluesero es la quintaesencia de lo que debería ser el género (haciéndolo extensible al rock): crudo, sexy, oscuro y al mismo tiempo elegante, con un Leonardo Alva sublime y justificando completamente su invitación a tan magna función. Lost Again se mueve a camino entre lo melancólico y lo fronterizo, con el gustazo añadido de escuchar el poderoso bajo de Javier Kou en primera plana, toda una rareza en los nefastos tiempos que corren. La final Look Away & Fake (Green Breeze’s Odd Stories) supone otro de los grandes momentos del disco, recordándome los mejores momentos de U.S. Christmas y, por extensión y justicia, el legado de los titanes Hawkind a golpe de pasionalidad y ensoñamiento espacial. También la producción merece un aplauso, siendo capaz de atrapar tanto el primarismo blues como la sofisticación de la que hacen gala los peruanos, y sin necesidad de artificios permite que Odd Stories se muestre en todo su esplendor. Un álbum simplemente maravilloso, de esos para perderse en su interior y descubrir que se bucea en las propias ensoñaciones. 

The Dead-End Alley Band no necesitan subirse a la moda de la psicodelia garajera ni el neo-kraut para indies soñadores, pues con Odd Stories han creado un relato realmente evocador y fascinante, donde las influencias se solapan y copulan en una danza oscura, seductora y genial. Dando cabida a The Doors, Pink Floyd, la serie B fílmica e incluso el surf, la banda peruana ha moldeado otra pequeña joya de hipnóticos brillos que les reivindica tanto a ellos como a la exhuberante escena de su país. Porque hay otros mundos, y están dentro de éste…

 

Reseña invocada por CTHULHU.