THE RUINS OF BEVERAST – Blood Vaults – The Blazing Gospel Of Heinrich Kramer (2013)

«Toda brujería viene de la lujuria carnal, que en las mujeres es insaciable»

Malleus Maleficarum (1487) – Heinrich Kramer

 

Esta cita es una de las múltiples «perlas» que componen el trágicamente famoso Malleus Maleficarum (también conocido como el «Martillo de las Brujas»), texto escrito por el clérigo dominico Heinrich Kramer y que durante tres siglos fue utilizado por los inquisidores católicos como guía para la acción en su lucha contra la brujería y las supuestas prácticas satánicas. Dividido en tres partes (la primera dedicada a probar la existencia de la brujería, la segunda a describir sus diversas formas y la tercera a describir los métodos y procedimientos legales para su persecución), se trata del primer libro en el que se aunaban criminología y derecho penal, y su influencia fue decisiva para la sangrienta eliminación de miles de curanderos y curanderas, brujos y brujas de las antiguas creencias y, también en muchos casos, de inocentes acusados sin ningún tipo de prueba o de minorías étnicas caídas en «desgracia». De un fanatismo y misoginia atroces, la obra de Kramer ha fascinado a multitud de estudiosos y artistas por lo irracional de su odio y por la influencia que tuvo en uno de los pasajes más negros de nuestra historia. 

Alexander Von Meilenwald también quedó prendado de tan funesto documento, decidiendo que el cuarto largo de su proyecto unipersonal The Ruins Of Beverast versaría sobre la demencia y fanatismo de Heinrich Kramer, utilizándolo para seguir vertiendo su odio infinito hacia el cristianismo. También dividido en tres partes, Blood Vaults (2013, Ván Records) añade otro volumen más a una carrera inigualable, testimonio de uno de los mayores genios que jamás haya dado el Metal Extremo. A caballo entre el Black Metal, el Doom y la música atmosférica, el universo creativo de Von Meilenwald habita un plano de existencia exclusivo e inimitable donde el odio, la oscuridad y una épica perversa actúan como los epicentros sonoros de su propuesta. 

Partiendo de esa base podemos decir que Blood Vaults es otra vuelta de tuerca a su sonido, una suerte de coherencia mutante que siempre ha caracterizado la carrera del músico alemán y que en su cuarto álbum vuelve a deleitarnos con un buen puñado de sorpresas. La principal de ellas es la más evidente, pues nunca antes The Ruins Of Beverast se había beneficiado de una producción tan soberbia por su claridad, requisito indispensable para desarrollar un trabajo donde los sintetizadores, coros y órganos tienen mayor presencia que nunca. Las obras de Von Meilenwald siempre se han caracterizado por una densidad compositiva superlativa, y ese barroquismo estructural se mantiene en una Blood Vaults donde el Black Metal cede mayor espacio al Doom Metal deviniendo en 80 minutos de verdadera epopeya demente, antinatural y excelsa, un relato sin igual de la podredumbre humana cuando se alía con el fanatismo religioso. No estamos ante un trabajo de fácil asimilación (ninguna de sus criaturas lo son), algo a lo que no ayuda su metraje, pero creedme si os digo que todo el esfuerzo que exige es recompensado con uno de los ejercicios de orfebrería sonora más superlativos que uno pueda escuchar en el Metal Extremo, y cuyas capas y diversas lecturas sólo irán mostrándose en su totalidad mediante sucesivas escuchas. En muchos aspectos estamos ante el sucesor espiritual del genial Foulest Semen Of A Sheltered Elite (2010, Ván Records), y sin aquel probablemente no habría sido posible escuchar un corte como Malefica que nos remite directamente a ese Doom Metal que nació en Inglaterra a finales de los años 80, con toda su imprevisibilidad compositiva y sus torturadas y melancólicas melodías. Es precisamente la mayor presencia de ese Doom Metal primigenio (cuando aún iba de la mano del Death Metal) el verdadero catalizador de las virtudes del álbum, y aunque probablemente no sea un movimiento del agrado de los fans más blackers de The Ruins Of Beverast es indudable que no resta ni un ápice la valía ni poder de evocación de este coloso sonoro. Lo más notable, y que nos habla del talento visionario de Von Meilenwald, es que lo que a priori parece un abandono de la vanguardia en pos de un homenaje a las plúmbeas sonoridades tardo-ochenteras, en sus manos se convierte en toda una reinterpretación de aquella escena, en la recogida de un testigo que quedó huérfano tras la espantada de sus grandes representantes para habitar en otros nichos estilísticos. Casi herético sería afirmar que una barbaridad como Spires, The Wiling City es mero revival Doom, y más allá de su cadencia pausada y su omnipresente órgano despliega todo un nuevo universo unido al intransferible talento del genio alemán. Casi imposible es diseccionar un trabajo tan exhuberante, con tantos cientos de capas y lecturas, y que más allá de aspectos técnicos o compositivos concretos se erige como una experiencia trascendental más allá de la mera racionalidad, producto de una de las mentes más inquietas y acojonantes del extremismo metálico.

Blood Vaults es una nueva demostración de que The Ruins Of Beverast juega en otra liga, esta vez abrazando el Doom/Death Metal para llevarlo a nuevas cotas de evocación y grandeza. Von Meilenwald ha vuelto a crear otro coloso que se aleja de lo previsible para obedecer únicamente a los tiránicos deseos de su genio creativo, dejándonos por el camino otra obra maestra que sigue engordando una de las discografías más fascinantes del Metal Extremo. 

BUY IT!!! (Ván Records)

FACEBOOK

 

Reseña invocada por CTHULHU.