TLÖN – III (2012)

 



Tema 01: Hija de Nubes

Muchas veces es mejor soñar que estar despierto. Con esta frase terminaba mi comentario acerca del segundo álbum de la banda latinoamericana de rock psicodélico Tlön, titulado II, y que supuso uno de los mejores lanzamientos con que nos deleitamos en 2010. Sigo reafirmándome en ello, y cada titular de prensa, cabecera de telediario y estadística social que aparecen no hacen más que darme la razón. Aquel trabajo suponía toda una invitación al escapismo de esta cochina realidad, y uno de los pocos álbumes que de verdad podía transportarte a otro universo diferente, uno donde todos los esquemas preestablecidos saltaban por los aires. En el trío continúan Christian Van Lacke como vocalista y guitarra y Walo Carrillo (ex-Holys, ex-Telegraph Ave, ex-Tarkus) en la batería, mientras que César Bustamante, fundador de la legendaria banda peruana Frágil, sustituye a Marcos Coifman (Reino Ermitaño) en las labores de bajista. El álbum cuenta con una nutridísima lista de invitados: un coro de 20 personas, Juan Luis Pereira (El Polen), Marcos Coifman (ex-Tlön, Reino Ermitaño) o Lola Kiepja (curandera argentina ya fallecida) entre otros.


Tema 02: Rey Lagarto

III sigue ahondando en la senda abierta por el trío en sus dos anteriores trabajos, con la evocación como medio y final de una propuesta única en su especie. Llevando a sus límites el concepto de psicodelia, Tlön fuerzan una salida por la tangente de eso que llamamos el mundo real, transportando al oyente a un plano habitado por seres de fantasía y formas imposibles, y que tan sólo percibimos vagamente cuando soñamos, cuando nuestro subconsciente se ve liberado de las férreas cadenas de la cotidianidad. Ejerciendo de continuadores de la tradición rockera latinoamericana, lamentablemente desconocida en Occidente, Tlön beben directamente del legado que nos dejaron formidables grupos como Pescado Rabioso, Pappo’s Blues, Vox Dei o la más directa de Tarkus. A tan sólido trampolín el trío le añade su sello propio, su propio imaginario, erigiéndose como una entidad en sí misma. Los principales elementos constituyentes de anteriores trabajos siguen presentes, pero han pasado por un proceso de refinamiento tal que podemos hablar a las claras de III como el mejor trabajo de la banda hasta la fecha. Los riffs pesados en la onda de Black Sabbath se encuentran ahora más atenuados, en favor de una sonoridad más rica en matices y que es palpable en cada uno de los 11 temas que componen el trabajo. Esta exhuberancia se ve respaldada por la colaboración en III de varios músicos diferentes, que aportan desde voces y guitarras a contrabajo, violín, flauta o theremin. Van Lacke continúa desplegando su andrógino registro vocal, elemento identitario del sonido de Tlön, pero que actualmente goza de una mayor versatilidad, lo que ayuda a que cada corte del disco parezca una historia diferente relatada desde algún extraño mundo onírico. Buceando en extraños mares más allá de la razón, III se pasea por la psicodelia, el folk y el intimismo acústico para arribar en una isla fantástica por irreal, ajena al mundo de clones y repeticiones del hombre actual. Un viaje a través del cual la banda latinoamericana nos regala algunos de sus mejores temas hasta la fecha, como la espectacular Hija de Nubes (imposible parar los pies!), la ultraterrena Rey Lagarto (una mezcla entre película de terror y ciencia ficción de los 50), la belleza acústica y coral de Nocturno o la evocadora Gran Mammut (con un solo para caerte de espaldas…). En total más de 40 minutos de escapismo fantástico, de evasión maravillosa, de deleite sensorial en ese mundo extraterrestre que está tan lejos como mirar dentro de cada uno. El perdido arte de viajar por el subconsciente elevado a su máxima expresión. Un rayo de luz en este mundo gris y alienado.


Tema 07: Nocturno

Ya lo dije el año pasado y lo actualizo: candidato a estar entre los mejores discos rockeros de 2012. Una banda como hay pocas, campando libres en el Universo que ellos mismos han creado. El perdido arte de volar cabalgando nuestra imaginación, a través de notas que son color, delirio y pasión desbordada.