TOP 2014: Estatal

Hoy toca hacer repaso a los discos que más nos gustaron el año pasado dentro de las fronteras del Estado español, y aunque al igual que en el apartado internacional no hemos podido reseñar como merecían algunas de esas obras, no concebíamos esta lista sin incluirlas. Allá vamos.

15.- TEETHING – Ralph

El nuevo artefacto de los madrileños Teething es la constatación no sólo de la grandeza de su propuesta, sino de lo innegociable de su actitud. Y es que Ralph se nos presenta como un 7″ grabado sólo por una cara, mientras que por la otra nos regala una suculenta imagen repleta de gusanos. 4 temas en poco más de 6 minutos que se cagan en los convencionalismos, los formatos tradicionales y, por extensión, en todo lo que no salga del interior de las bolsas escrotales de estos señores. Pero lo más importante de todo es que no necesitan más que una pequeña muestra de su demoledora amalgama de Crust y Grindcore para pasarles la mano por la cara a la gran mayoría de bandas del planeta. 

 

14.- VIVA BAZOOKA – Beso Mata Banda Bang!

El nuevo trabajo del dúo vasco-paraguayo es una puta delicia, y de esas raras joyas de encontrar hoy día que puedan alardear de un sonido propio y por encima de cualquier etiquetación. 14 descargas de inmediatez instrumental donde lo universal estalla en afilados fragmentos de individualidad caótica, la razón muere entre sudorosos espasmos y la música deviene en postmodernista collage frente a toda la mierda establecida. Los hijos bastardos de Tristán Tzara.

 

13 – SACCO – S/T

El esperadísimo debut de los irundarras Sacco es una obra que aunque instalada plenamente en eso que ha venido a llamarse «sonido Bidasoa» (de hecho por aquí actúan miembros de Lisabö y Küm), consigue una victoria rotunda por lo redondo de sus temas, la desgarradora pasionalidad que transmite y por unas composiciones que consiguen que existencialismo e inmediatez se encuentre en una cópula magistral. Un debut enorme.

 

12.- AATHMA – Deadly Lake

Deadly Lake transmite algo de ejercicio autoconclusivo, de una banda que siente que por fin puede alzarse con orgullo a pesar de que muchos ya caímos rendidos ante su propuesta hace años. Actualizando de manera soberbia sus primeras grabaciones y regalándonos esa pequeña obra maestra que da título al EP, Aathma se confirma como una de las bandas más especiales del panorama estatal. Doom y Post-Metal llevados a un nuevo, oscuro y trascendental nivel.

 

11.- CONJURO NUCLEAR – S/T

Conjuro Nuclear es una jodida maravilla, un hipnótico viaje donde la crudeza del Black Metal se zambulle en retorcidas melodías deathrockeras (o post-punk, como se quiera) y deviene en oscura psicodelia de la mano de un exquisito uso de sintes y teclado. 11 temazos con un gancho indefendible y que suponen uno de los trabajos más pútridos y adictivos del año.

 

10.- ELECTRIC BELT – El Blues de los Pollos sin Cabeza

Electric Belt se mueven con herético atrevimiento y desparpajo etílico a través del Blues, el Hard Rock pantanoso y el R’n’B dejando a su paso un rastro de negro limo, emanaciones sulfurosas y muchachas encintas. Un discazo a medio camino entre Guadalupe Plata, AC-DC, Clutch y la versión audio-libro del Necronomicón que lo mismo te incita a follar con animales de granja que a regocijarte con la visión de una iglesia en llamas. Los putos amos.

 

9.- CEMENTERIO – Luna Hiena

El segundo largo de Cementerio es una de las más gratas sorpresas del año, y un salto cualitativo tan grande por parte de este cuarteto valenciano que les ha llevado a arribar directamente en el Averno. De la mano de un Sludge cerdo, negro y cabrón como un Uruk-Hai hinchado a esteroides y anfetaminas, Luna Hiena despliega además un gancho indefendible que hace de él uno de los artefactos más bestias y adictivos de 2014. 

 

8.- CUCHILLO DE FUEGO – Triple España

Un pepino blindado que difícilmente deja indiferente a alguien con seso y víscera: once hostias en  la cara a mano abierta que buena falta hacían y que los sitúan musicalmente algún lugar hipotético y salvaje entre los postulados de Jesus Lizard, Unsane y Melvins -aunque el acercamiento y la grabación sean más naturales que “fabricados”- y líricamente en un punto único que une (en castellano) lo local con lo de todos.

 

7.- VIVA BELGRADO – Flores, Carne

Disminuyendo el protagonismo del Post-Rock y potenciando tanto la energía del Post-Hardcore como la pasionalidad del Screamo, los cordobeses Viva Belgrado han conseguido con Flores, Carne un disco prácticamente perfecto donde rabia, melancolía y una lírica tan bella como hiriente se combinan para conformar la banda sonora perfecta del existencialismo urbano del siglo XXI. A colocar junto a tus discos de La Dispute y Touché Amoré.

 

6.- THE SOULBREAKER COMPANY – Graceless

 Graceless nos muestra a unos The Soulbreaker Company más sosegados y melancólicos pero igual de excelsos, menos apegados al Hard Rock bluesero y más al Pop Psicodélico y el Rock Progresivo de finales de los 60, y que de nuevo han parido una obra llena de clase y exquisitez compositiva. Ajenos a modas, tendencias o hypes de temporada, el sexteto sigue a lo suyo y manteniéndose como una de las bandas más talentosas de la arena rockera internacional. 

 

5.- BORROKAN – Zuak

Zuak no sólo marca el esperado regreso de uno de los padres del Post-Hardcore vasco, sino la confirmación de que Borrokan siguen en un estado de forma tremendo. Conjugando experimentalismo y redondez como muy pocas bandas son capaces de hacer, los de Bera han vuelto a reivindicarse como una formación única, ajena a cualquier cosa más allá de su personal visión de la música. Que sigan veinte años más.

 

4.- FOSCOR – Those Horrors Wither

Those Horrors Wither es al mismo tiempo un paso más y un nuevo comienzo para Foscor, la cristalización de todas las querencias vanguardistas de los barceloneses en un cuerpo maduro y poderoso, y en el que las fronteras del Black Metal se desdibujan para conformar un paisaje diferente, un caleidoscopio de oscuras tonalidades que les instala desde ya en la liga de bandas como Enslaved y Obsidian Kingdom. Maravilloso.

 

3.- CRÓ – Pera

Pera recoge el fantástico bagaje de Cró! y lo eleva a un nuevo nivel, uno donde las composiciones se redondean pero al mismo tiempo alzan el vuelo con miras más elevadas, y que hacen de todo intento de categorización un imposible. Porque ni el Jazz, ni el Rock Progresivo ni los escorzos matemáticos pueden asir una propuesta que mora mucho más allá del análisis sesudo, donde viven las locas fantasías…

 

2.- TEITANBLOOD – Death

Que otros se queden con el satanismo de centro comercial de Behemoth o la rendición al mainstream de Mastodon, yo prefiero postrarme e implorar por mi vida ante un artefacto como Death, recordatorio de por qué el dúo madrileño Teitanblood es una de las entidades más reverenciadas dentro de la parroquia extrema internacional. Que otros hablen de música, riffs y estructuras. Yo prefiero abrazar la insondable oscuridad del cosmos y soñar junto a Teitanblood con una eternidad de dolor, sufrimiento y alabanzas a entidades cósmicas innombrables. Mortui Vivos Docent.

 

1.- HORN OF THE RHINO – Summoning Deliverance

Summoning Deliverance es lo mejor que jamás nos hayan lanzado Horn Of The Rhino a la cabeza, un trabajo capaz de ser único mientras respira clasicismo, de amedrentar sin renunciar a la belleza, y de hacernos desear la llegada del Apocalipsis con los brazos abiertos. Con él los bilbaínos no sólo han moldeado el más que probable disco del año, sino una obra maestra que condensa y ensalza toda la grandeza del Metal, una con la que reafirmar nuestro amor por el género. Muchas gracias, cabrones.

 

Selección invocada por CTHULHU.

 

Tags: