TOP 30 – BEST OF 2017

Otro año de mierda que se evapora y otra lista de destacados que ha costado un huevo y parte del otro llevar a cabo, pues siempre se quedan fuera trabajos que de tener más tiempo han hecho méritos sobrados para entrar en nuestra humilde selección. En todo caso aquí van los elegidos.

30.- GNOD – Just Say No To The Psycho Right-Wing Capitalist Fascist Industrial Death Machine

La evolución del colectivo británico desde la lisergia a un industrial esquizoide en la línea de los mejores Throbbing Gristle y Psychic TV es una llamada a las armas contra la sociedad del simulacro, el conformismo y la industria del entretenimiento que satura nuestras mentes y centros nerviosos. Un trabajo descomunal que les sitúa como uno de los grandes exponentes del terrorismo sonoro internacional.

 

29.- CIRCLE – Terminal

Manda huevos que hayan tenido que pasar más de 25 años para que una banda como Circle obtenga el reconocimiento que merece a nivel internacional. Nunca es tarde en todo caso, y Terminal nos muestra a los finlandeses en su salsa siendo esa banda única capaz de abrazar el Heavy Metal, el Kraut, el Rock Progresivo y el Proto-Punk dando como resultado una experiencia simplemente ultraterrena. Locos maravillosos.

 

28.- BORIS – Dear

Es la primera vez que la genial banda japonesa frena su huida hacia delante, mira por el retrovisor y contempla la grandeza de lo creado hasta la fecha. Lejos de quedarse en un mero ejercicio retrospectivo Dear es la quintaesencia de las inmensas capacidades compositivas de Boris, un trabajo excepcional con el que regocijarnos ante la magia del trío y su estado de forma tras más de dos décadas siendo referentes absolutos dentro del experimentalismo internacional.

 

27.- PRIMITIVE MAN – Caustic

Puede que Primitive Man sea la banda más fácil de reseñar del planeta, y en esa simpleza radica toda su gloria. Con su segundo largo los de Denver nos han regalado el disco más cabrón del año, pura lija nihilista a golpe de Sludge/Doom y Noise capaz de arrancarte la piel a tiras. Primario, ciclópeo y de una negrura intransigente, Caustic es un altar tallado a golpe de bilis y misantropía. Acojona.

 

26.- PAGAN ALTAR – The Room Of Shadows

El último trabajo del malogrado Terry Jones al frente de Pagan Altar es otro tesoro para los fans del Doom más añejo, y es que estamos hablando de la banda de culto por excelencia (con el permiso de Pentagram) dentro del género, y un nuevo recordatorio de la maravillosa capacidad de los británicos para maridar Heavy Metal, Folk y cadencias lánguidas. El mejor regalo que nos podía haber hecho el señor Jones, que esperemos haya encontrado la paz tras su dura batalla contra el cáncer.

 

25.- SUCCUMB – Succumb

Succumb trasciende su condición de debut para posicionarse como uno de los grandes discos metálicos del año, una visionaria alquimia donde el Grindcore, el Death Metal y el terrorismo sonoro de vanguardia se alinean mostrando un tapiz tan asfixiante y opaco como liberador. Sorpresón mayúsculo.

 

24.- FOSCOR – Les Irreals Visions

Les Irreals Visions representa la eclosión de todo el potencial de Foscor, una criatura tan bella como decadente donde los catalanes trascienden géneros para abrazar lo incognoscible, la pureza melancólica de quien extraña lo perdido pero se niega a entregar el mañana. Un ejercicio de oscura vanguardia al que sinceramente no le veo contendiente. Imprescindible.

 

23.- PERTURBATOR – New Model

El parisino James Kent ha dinamitado la escena Synthwave con un trabajo de título premonitorio y que obra como el puente imposible entre sus orígenes ochenteros y la cruda vanguardia de visionarios como Forest Swords. Los ritmos quebrantahuesos siguen ahí, pero ahora todo aparece impregnado por una densa brea y una clase por encima de la mayoría de sus compañeros de viaje. Un puto pasote.

 

22.- NIGHTBRINGER – Terra Damnata

Nightbringer entregan al fin su gran obra, esa que les coloca junto a los popes del Black Metal estadounidense y que a golpe de furia, épica y barroquismo guitarrero hacen de Terra Damnata uno de los grandes contendientes a disco del año en su género. Hasta el infinito y más allá.

 

21.- VENENUM – Trance Of Death

Los germanos Venenum han obrado algo casi imposible, y no sólo por entregar un debut perfecto, sino por saber amalgamar el Death Metal, el Progresivo y la NWOBHM en un cuerpo sonoro mucho más grande que la suma de sus partes y que les acerca a la inclasificable maestría de bandas como The Chasm o Execration. Trance Of Death es uno de los sorpresones del año, una criatura que se muestra transversal y multirreferencial pero que al mismo tiempo hace gala de una personalidad desbordante, la puerta de entrada a un universo convulso, oscuro y épico.

 

20.- OXBOW – Thin Black Duke

Regresan Oxbow para demostrar que siguen siendo el secreto mejor guardado del underground estadounidense, y tomando a Bowie como trampolín emprenden un vuelo donde el Noise, el Jazz, la heterodoxia rockera y la opereta les sirven de alas en un viaje simplemente alucinante. A punto de cumplir 30 años de carrera los californianos entregan un Thin Black Duke que es una de las cosas más dolientemente bellas que vayas a escuchar en 2017. O en toda tu puta vida.

 

19.- DER WEG EINER FREIHEIT – Finisterre

Der Weg Einer Freiheit nos entregan su mejor trabajo hasta la fecha con Finisterre, tres cuartos de hora de pura transversalidad donde el Black Metal, el Post-Rock e incluso el Hardcore de corte más pasional se entrelazan en una oscura danza capaz de alcanzar momentos de verdadera catarsis, y con el que se acercan al genio también inclasificable de bandas como Oathbreaker o Woe.

 

18.- SQUALUS – The Great Fish…

El debut de Squalus recupera lo mejor de Giant Squid pero metido en un cuerpo más vigoroso, agresivo y ominoso, haciendo gala de un gancho inédito hasta la fecha y que continúa abrazando esa marciana amalgama entre Post-Metal, Sludge, Progresivo y Folk marinero que tan bien maneja el genio creativo de Aaron Gregory. Una maravilla única, ajena a corrientes, modas o escenas y que reina en solitario como el gran tiburón blanco en el que se inspira.

 

17.- IMPETUOUS RITUAL – Blight Upon Martyred Sentience

El tercer largo de los australianos Impetuous Ritual vuelve a marcar diferencias con sus hermanos Portal haciendo mayor hincapié en los riffs ciclópeos que en los arabescos dementes, en la asfixia que en la entropía desatada, pero coinciden con los enmascarados de Brisbane en su apertura de pórticos a grotescos mundos paralelos, planos de existencia donde su herético Death Metal es amo y señor de un cosmos subyugador.

 

16.- CELESTIAL BODIES – Spit Forth From Chaos

El debut de los holandeses Celestial Bodies es una carta de amor a la demencia, un maelstrom donde el Black Metal, el Drone, el Metal Industrial y el Free-Jazz se confabulan para regalarnos uno de los artefactos sonoros más visionarios de los últimos años, y más cercano a la verdad del Universo que doscientos años de Astrofísica. Puro y maravilloso Caos.

 

15.- MONARCH – Never Forever

Puede que no copen portadas ni encabecen festivales, pero con Never Forever los galos Monarch! vuelven a demostrar que son una de las bandas de Drone/Doom más acojonantes del planeta. Sin guiños al legado sabbathico ni necesidad de apelar a la psicodelia narcótica, el quinteto son puro ascetismo y desolación doliente, un infinito mar de brea en el que hundirte buscando la paz de la no existencia.

 

14.- COUCH SLUT – Contempt

Con su segundo trabajo los neoyorquinos Couch Slut se convierten en una fuerza de primer orden dentro de la escena Noise internacional, y a golpe de bilis y riffs como puñales se abren sitio a codazos al lado de popes como Today Is The Day o Unsane. El futuro es suyo, aunque vengan a prenderle fuego.

 

13.- IGORRR – Savage Sinusoid

Si eres capaz de imaginarte viendo a Devin Townsend en una peli dirigida a medias entre Luc Besson y Emir Kusturica mientras tu vecino de arriba pone EBM a toda pastilla, estás cerca de quedarte tonto pero también de acercarte a la propuesta de Igorrr, que en su cuarto trabajo revalida su estatus como uno de los grandes genios del underground internacional. Puro barroquismo demente dando forma a uno de los grandes discos del año.

 

12.- JUPITERIAN – Terraforming

El segundo trabajo de los brasileños Jupiterian se erige como protagonista en este 2017 merced a una propuesta arrebatadora capaz de aunar lo mejor del Death Metal, el Doom y el Post-Metal, sumergiendo la mezcla en unas ambientaciones subyugadoras y poniendo todo a trabajar en una negra liturgia con la que invocar la terrorífica belleza que esconden las estrellas.

 

11.- PYLAR – A ella te conduce la sagrada espyral

Pylar nos entregan con A ella conduce la sagrada espyral su mejor trabajo hasta la fecha, un tremebundo ejercicio de misticismo sonoro que dinamita todas las barreras y nos confronta con la Diosa Madre a través de un viaje donde el Kraut, el Jazz, la experimentación y el Doom Metal devienen en alquimia a través de la cual obrar la transformación del espíritu. No hay palabras…

 

10.- LOSS – Horizonless

Aunque seguimos en un género ontológicamente hermético e inamovible, Loss vuelven a demostrar que las coordenadas pueden actualizarse, estirarse y, como el objetivo fundacional del Funeral Doom, abrazar la infinita y aterradora vastedad que nos rodea. Horizonless es uno de esos trabajos a recordar toda la puta vida, lo sublime encarnado en nueve composiciones simplemente majestuosas.

 

09.- PYRRHON – What Passes For Survival

Aunque pocos lo saben Pyrrhon llevan toda la década jugando en otra liga, una en la que las más soberbias cualidades técnicas se ponen al servicio de un cuerpo sonoro avasallador, esquizoide e iracundo, impulsado por la inteligentísima lírica de Doug Moore y que en conjunto puede arrancarte la garganta a dentelladas. Cuando vísceras y cerebro deciden confabularse tenemos cosas como What Passes For Survival, y toca correr para salvar la vida.

 

08.- PHARMAKON – Contact

La última obra de Margaret Chardiet deja pasar un rayo de luz en su hasta ahora opaca e incómoda propuesta, y en el décimo aniversario de su proyecto Pharmakon lo acerca a los expansivos terrenos del Drone sin que por ello se pierda la mordiente de su ruidismo afilado. Y así, en un equilibrio precario y dialéctico, Contact se nos muestra como nuestras propias vidas, precarias, dialécticas y condenadas a la derrota, pero nuestras al fin y al cabo, necesitadas de lazos con otras derrotas. Y de artistas como ella.

 

07.- THE RUINS OF BEVERAST – Exuvia

Exuvia es el disco más experimental y transversal de la carrera de The Ruins Of Beverast, pero de una manera casi imposible también deviene en su obra más accesible. Y es que el quinto trabajo del genio germano Alexander von Meilenwald hace suyos los preceptos del Black Metal, el Doom, la Psicodelia, el Ambient y el Metal Industrial para sacarte de la línea temporal, hacerte observar su cíclica inutilidad y acto seguido mandarte de una patada a otra galaxia. OBRA MAESTRA.

 

06.- UFOMAMMUT – 8

Con su octavo disco los italianos Ufomammut recuerdan, por si todavía quedaba algún despistado, el por qué son una de las grandes formaciones de Sludge/Doom del siglo XXI. Su personalísima visión de la lisergia tectónica vuelve a la carga con esos riffs mastodónticos marca de la casa y un hipnotismo ciclópeo ante el cual los demás sólo podemos dejarnos arrastrar. No tienen rival, porque hace tiempo que se compraron una galaxia para ellos solos.

 

05.- GODFLESH – Post Self

Que Justin Broadrick y G.C. Green no tienen nada que demostrar a estas alturas de la película lo corrobora una de las carreras más influyentes de las últimas tres décadas dentro del terrorismo sonoro internacional. Sin embargo no es algo que vaya a frenar el inagotable caudal creativo de Godflesh, que con Post Self dan una nueva vuelta de tuerca a su heterodoxia industrial pasándole la mano por la cara a buena parte de los aspirantes a “artistas” del ruido. Los putos amos.

 

04.- DRUG HONKEY – Cloak Of Skies

Parecía imposible, pero Drug Honkey se superan entregando su mejor disco hasta la fecha con otra obra maestra inclasificable, pútrido y borboteante caldo sonoro en el que flotan el Doom, el Death Metal, la Psicodelia y el Industrial, y tras el que subyace un cosmos abominable y malignamente inútil. Una pasada.

 

03.- THE BUG vs EARTH – Concrete Desert

The Bug vs Earth, la superbanda de dos miembros compuesta por Kevin Martin y Dylan Carlson, confronta dos de los espíritus creativos más decisivos de las últimas décadas en un diálogo entre dioses capaces de desprenderse del ego en aras de un esfuerzo conjunto del tamaño de Concrete Desert. Imposible amalgama entre claustrofobia e infinitud, lo obrado por esta dupla de genios es simplemente una de las experiencias más hipnóticas y perturbadoras que vayas a escuchar en tu vida. Gracias por este regalo…

 

02.- ALTARAGE – Endinghent

Cuando la vanguardia va más allá y traspasa el Velo de Maya no vislumbra en él otra cosa sino el Vacío, el bullente caos desprovisto de reglas, insondable, dañino y atroz. Desde esa fútil desolación emiten los bilbaínos Altarage, uno de los combos más aterradores del extremismo metálico internacional que con Endinghent reclaman su lugar junto a Portal como voceros de la malignidad inútil del Universo. Ellos son lo que ocurre cuando el futuro encuentra el final del camino y decide girar su mirada hacia nosotros. En otra puta liga.

 

01.- KRALLICE with DAVE EDWARDSON – Loüm

Podríamos hablar de Black Metal, experimentación, Free-Jazz o demencia, pero hace mucho que Krallice están más allá de cualquier etiqueta. Loüm es su mejor trabajo hasta la fecha y una demostración de genio tan abrumadora que el resto de mortales bien haría en seguir su camino y no intentar emular siquiera lo que los neoyorquinos le han regalado al Universo. Inalcanzables.

 

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