TRAGEDY – Darker Days Ahead (2012)

 

Seis años después del notable Nerve Damage, los titanes del crust punk Tragedy regresan con uno de los discos más esperados por un servidor en este 2012. El cuarteto de Memphis, nacido de las cenizas de los seminales e imprescindibles His Hero Is Gone, lleva más de una década dedicándose a lo suyo, pasando olímpicamente de discográficas, promociones y todo lo que no tenga que ver exclusivamente con su música. Y pasando también, todo hay que decirlo, de una comunidad (la punk) tremendamente obtusa y fosilizada, incapaz de entender la evolución natural de Tragedy a un combo mucho menos acelerado que actualmente hace hincapié en la pesadez y la oscuridad como sus herramientas preferidas para dar forma a una propuesta que sigue siendo única, le pese a quien le pese. Quien espere otro Vengeance puede hacerlo sentado, porque Darker Days Ahead es la profundización de una senda muy diferente, pero debería hacer reflexionar a muchos sobre el discutido valor de la repetición como filosofía de vida. Producido por el gurú de los sonidos pantanosos Billy Anderson, estamos ante un trabajo que de nuevo no dejará indiferente a nadie.

 

Si tuviéramos que aludir a la militancia sonora de un artefacto como el que tenemos entre manos, sin ninguna duda habría que decir que lo hace en las filas del metal mucho más que en las del punk o el hardcore. Yo seguiré considerando a Tragedy una banda punk hasta el día en que me muera, pero también es debido a que siempre he creído que el punk no tiene tanto que ver con el sonido como con una filosofía y una ética a la hora de hacer las cosas. La total libertad de hacer lo que uno siente sin importarle las normas o las opiniones del resto, el trazar un camino propio ajeno a la puñetera industria musical y la honestidad por bandera. Virtudes que nadie puede poner en duda abandera el cuarteto estadounidense y a las que añaden su capacidad y talento para parir monstruosidades de la talla de este Darker Days Ahead. De nuevo estamos ante una propuesta y sonido que sólo podemos calificar de enorme, gordísimo, que va más allá de tal o cual producción (aunque aquí Billy Anderson tiene su parte de culpa) para instalarse en el código genético de Tragedy. Con un bajo capaz de demoler las mismísimas puertas del cielo como argamasa con la que edificar el resto del oscuro monolito en que deviene la propuesta actual de los de Memphis, Darker Days Ahead suma el gusto exquisito de Todd Brudette y Yannik Lorrain a la hora de conjugar riffs monolíticos y melodías de tenebrosa capacidad seductora, así como la cavernosa e iracunda voz de Brudette, llena de esputos feroces contra el puto mundo que nos ha tocado vivir. Los 36 minutos de metraje del álbum son a la vez el camino más corto y el más pausado para entrar en el Infierno por la puerta grande. Como si de un titán de leyenda se tratase, que no necesita correr para cubrir kilómetros con cada ciclópeo paso, a Tragedy les basta con 9 cortes para dejarte el culo como la bandera de Japón, comenzando por la espectacular No Cemeteries Here. Un tema en el que le pegan un buen corte de mangas a los convencionalismos mezclando el chocar de placas tectónicas con solos de guitarra y acústicas. Con dos cojones. The Grim Infinite es otro troll que despierta perezoso, pero a la que se viene arriba te machaca las cervicales a martillazos, con la seguridad que al acabar tendrás que buscar tu cabeza en algún lugar entre los intestinos y el ojete, recordándote de paso que si quieren pueden acelerar como en sus primeros días. Wail Of Sirens hace hincapié en la faceta más introspectiva, melódica e incluso épica de la banda, algo que puede que apeste a los punks pero que al resto de mortales nos la pone bien dura, en un tema que nos hace sospechar que estos señores escondían un amor tremendo por retorcidas propuestas como las de NeurosisDarker Days Ahead es puro crust melódico, infeccioso y pegadizo, al igual que la enérgica Black Against Night, que precede a la final To Earth Like Dust, otro pepinazo denso como la brea y que es el colofón perfecto a un disco soberbio, intenso y jodidamente arrollador en su poderío.

Oscuro, rabioso y de una masividad casi física, Darker Days Ahead es el regreso triunfal de Tragedy, una banda que sigue escarbando en sus entrañas y lanzándote los restos ensangrentados a la cara. Ajenos a críticas estúpidas e inmovilismos, lo suyo es un paso desafiante tras otro hacia el Apocalipsis. A sus pies.

BUY IT!!! (Tragedy Records)